
Líderes religiosos buscan unir a la diáspora haitiana; Barahona y el Sur observan la iniciativa
El Tercer Congreso Nacional de Oración por Haití, celebrado en Santo Domingo, convocó a pastores y líderes comunitarios que también inciden en la región Sur, donde la migración y la integración son temas clave.
El apóstol Odule Bitol, con el apoyo de los pastores Eric Estinfort y Luperón Ramírez, lideró el Tercer Congreso Nacional «Un clamor por nuestra nación (Ayiti Tounen Vin Jwenn Bondye)» en el Club de Mayoristas de la avenida 27 de Febrero. El evento, de 8:00 a. m. a 4:00 p. m., buscó articular la fe cristiana con un liderazgo social y político para la diáspora haitiana en República Dominicana, incluyendo comunidades del Sur.
Para la región Sur, esta iniciativa tiene relevancia porque Barahona y otras provincias acogen a una significativa población haitiana que enfrenta desafíos de integración y desarrollo. El movimiento «Haití regresa a Dios» promueve el arrepentimiento, la oración y la reconciliación como base para una restauración nacional que también impacte positivamente en las comunidades locales.
El apóstol Bitol advirtió que la crisis de Haití trasciende las fórmulas políticas tradicionales y exige una refundación moral y pragmática. En ese sentido, líderes del Sur podrían encontrar en este llamado un espacio para fomentar la convivencia pacífica y el empoderamiento ciudadano, valores que fortalecen el tejido social en zonas como Barahona, donde la cooperación transfronteriza es esencial.
El congreso incluyó talleres de debate y ponencias sobre oración, unidad y reconciliación, con la participación de delegaciones de Haití y representantes internacionales. Para los organizadores, esta jornada no es solo un acto religioso, sino una plataforma de articulación ciudadana que invita a la comunidad del Sur a reflexionar sobre el destino común y la gobernabilidad, basada en la visión del apóstol Bitol.
El pastor Eric Estinfort, coordinador en República Dominicana, expresó que la meta es buscar la guía divina y la paz duradera para el pueblo haitiano. Un llamado que resuena en el Sur, donde la estabilidad vecina es un factor clave para el turismo, el comercio y la seguridad ciudadana en la región.



