Sobreviviente de intento de feminicidio inspira llamado a reforzar protección en comunidades del Sur
El caso de Nayely Altagracia Capellán, atacada con 26 puñaladas en La Vega, resuena en Barahona y el Sur, donde la violencia de género exige respuestas urgentes y redes de apoyo comunitarias.
La madrugada del 28 de agosto, Nayely Altagracia Capellán, de 25 años y madre de tres niñas, fue atacada por su expareja Adonis de Jesús Caraballo Cárdenas en su vivienda de Las Cabuyas, La Vega. Recibió 26 estocadas en brazos, piernas, rostro, cuello, pecho y bajo un seno, delante de sus hijas de 10, 7 y 4 años. La mayor salió a pedir ayuda a los vecinos, mientras Nayely era llevada de emergencia al Hospital Regional Dr. Luis Morillo King.
Aunque el hecho ocurrió en el Cibao, la comunidad del Sur no es ajena a esta realidad. En Barahona y otras provincias sureñas, las mujeres enfrentan barreras similares para denunciar y protegerse. La orden de alejamiento que Nayely había obtenido en 2023 no impidió la agresión, lo que subraya la necesidad de reforzar los mecanismos de protección en todo el país, incluida nuestra región.
Nayely sobrevivió, pero su recuperación física y emocional será larga. Con puntos aún frescos, deberá someterse a nuevas evaluaciones médicas, mientras prioriza la ayuda psicológica para ella y sus hijas, testigos del ataque. En el Sur, organizaciones locales y líderes comunitarios llaman a estar atentos a señales de violencia y a apoyar a las víctimas en sus entornos cercanos.
El caso se suma a las cifras alarmantes: 62 feminicidios en lo que va de 2026, según la procuradora general Yeni Berenice Reynoso, superando los 59 de 2025. En el Sur, cada caso nos recuerda que la prevención y la denuncia temprana son vitales. Nayely no quiso ser una cifra; su historia debe motivar a las autoridades y a la sociedad a actuar antes de que sea tarde.



