Gobierno y empresas privadas unen esfuerzos para recuperar la región más pobre del país
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, presentó un ambicioso plan de reconstrucción para el departamento del Chocó, severamente afectado por el terremoto del 10 de agosto. La iniciativa busca articular la recuperación de infraestructura y la asistencia prioritaria en las comunidades más golpeadas.
El mandatario colombiano Abelardo de la Espriella presentó el plan de reconstrucción para el Chocó, la zona más afectada por el terremoto del pasado 10 de agosto en el oeste de Colombia. La iniciativa, bautizada como 'Plan Marshall', combinará el apoyo estatal con la inversión de empresas privadas, citadas el lunes en Quibdó, capital del departamento, para buscar financiamiento a favor de la región más pobre del país.
El plan incluye la construcción de cinco vías que conectarán a Chocó con otros departamentos y con el océano Pacífico, con una inversión estimada de 318.000 dólares, financiados en parte mediante obras por impuestos. Actualmente, muchos pueblos solo son accesibles por avión o barco, y los ríos representan un peligro. Además, se contempla un 'régimen especial minero' para formalizar a los mineros que ya trabajan en la zona y ofrecer seguridad jurídica a los inversionistas, según explicó la ministra de Minas, María Nohemí Arboleda.
El Gobierno, con apoyo empresarial, prometió un 'capital semilla' de aproximadamente 1.500 dólares para 1.000 emprendedores afectados por el terremoto. De la Espriella destacó que pocas regiones de Colombia reúnen una riqueza natural, una ubicación y unas posibilidades semejantes, y afirmó que 'no hay una sola razón objetiva que condene a las gentes de este departamento al atraso'.
El terremoto de magnitud 7,4, el mayor registrado en lo que va del siglo, dejó más de 330 personas fallecidas, 111 desaparecidas y más de 466.700 afectadas, muchas de las cuales perdieron sus viviendas por completo. La devastación se extendió a otros 15 departamentos, aunque el epicentro se ubicó en Chocó. En la región operan grupos armados ilegales como el Clan del Golfo y el Ejército de Liberación Nacional, que buscan controlar pasos estratégicos para el narcotráfico y la minería ilegal de oro.



