Ejercicio pone a prueba protocolos de evacuación ante terremotos en todo el país
Unos 7,000 empleados del edificio Juan Pablo Duarte, conocido como El Huacal, evacuaron sus 14 pisos en aproximadamente nueve minutos durante el Simulacro Nacional de Evacuación por Terremoto realizado este martes en Santo Domingo. La jornada, que movilizó a más de tres millones de personas en todo el país, busca fortalecer la capacidad de respuesta ante un evento sísmico de gran magnitud.
A las 10:00 de la mañana, las sirenas resonaron en el entorno del edificio de Oficinas Gubernamentales Juan Pablo Duarte y los pasillos y escaleras comenzaron a llenarse de empleados que descendieron de forma ordenada, con las manos en la cabeza, hacia las áreas del parqueo. Miembros del organismo de rescate orientaban a los evacuados, indicándoles hacia dónde caminar y cómo protegerse.
Más de siete mil servidores públicos abandonaron sus puestos en los catorce niveles, manteniendo la calma y siguiendo las rutas trazadas por los brigadistas. La evacuación se completó en aproximadamente nueve minutos, demostrando una preparación notable frente a posibles eventos sísmicos.
Durante la jornada, los organismos de socorro desplegaron unidades operativas y varios drones sobrevolaron el área. La Defensa Civil, junto con los bomberos, evaluó la efectividad de las brigadas internas ante incidentes críticos que pudieran presentarse dentro del complejo ministerial.
El ejercicio, convocado por el Gobierno y el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), se llevó a cabo de forma simultánea en instituciones públicas y privadas, centros educativos y empresas. Según las autoridades, más de tres millones de personas participaron en la jornada, cuyo objetivo fue poner a prueba los protocolos de evacuación y la capacidad de respuesta ante un eventual terremoto de gran magnitud. La explanada frontal funcionó como punto de encuentro seguro para la verificación total del personal evacuado. Autoridades presentes destacaron la importancia de estas prácticas continuas para consolidar protocolos eficientes que garanticen la protección de vidas humanas.



