Un análisis simbólico sobre los problemas que aquejan a la República Dominicana
El término 'Checheré', originario del Cibao, se usa para describir situaciones irremediables. Un análisis lo aplica a la política actual del gobierno de Luis Abinader, enumerando desafíos críticos.
En la región del Cibao, durante años se escuchó hablar de Checheré, un personaje mítico creado por la inventiva popular, considerado un curandero con poderes extraordinarios para sanar incluso a los desahuciados. Su presencia física era ilocalizable, pero muchos aseguraban conocerlo. De ahí nació la frase 'A ese no lo salva ni Checheré', usada cuando un caso está perdido.
Extrapolando sus supuestos poderes de sanación a la política actual, un análisis sugiere que sería útil clonarlo para enderezar el modelo de gobernanza del presidente Luis Abinader Corona. Entre los entuertos que debería resolver se mencionan: hacer más y prometer menos, evitar la improvisación y valorar la planificación, limitar el endeudamiento interno y externo, enfrentar verdaderamente la corrupción pública, frenar el aumento de la canasta familiar, hacer realidad la reforma y modernización de la Policía Nacional, superar el caos del transporte público, incentivar la producción agropecuaria, eficientizar y humanizar la salud pública, garantizar la seguridad ciudadana, enfrentar los abusos en la facturación eléctrica y proteger a la niñez y los envejecientes.
El texto concluye que la República Dominicana está 'enferma, traumatizada y en coma', y urge la intervención de un Checheré dinámico y poderoso. Asimismo, advierte que, una vez lograda una auténtica coalición opositora, muchos aspirantes a cargos electivos del partido oficialista podrían correr la misma suerte que los pacientes desahuciados: no los salvará ni Checheré.
El autor es sociólogo y comunicador dominicano, y el análisis invita a la reflexión sobre los retos que enfrenta el país en materia política, económica y social.



