Autoridades de Carolina del Sur revelan combinación de drogas en el organismo de la actriz
La actriz Hayden Panettiere, de 36 años, falleció por una sobredosis accidental de varias drogas, incluido fentanilo, según informó el martes un forense de Carolina del Sur. El caso, ocurrido el 16 de agosto en Greenville, sigue bajo investigación.
La oficina forense del condado de Greenville, Carolina del Sur, informó este martes que la actriz Hayden Panettiere murió a causa de una sobredosis accidental de varias drogas, entre ellas fentanilo. Panettiere, de 36 años, fue encontrada inconsciente en un apartamento en Greenville el 16 de agosto. En la vivienda se encontraban su novio intermitente, Brian Hickerson, y el hermano de este, Zach Hickerson.
Según el comunicado de la oficina forense, en el organismo de Panettiere se encontró una combinación de fentanilo y su subproducto químico, así como el medicamento ansiolítico alprazolam, un relajante muscular y un fármaco utilizado para tratar la depresión mayor y otros trastornos mentales graves. La oficina no incluyó más detalles del informe de autopsia en su comunicado inicial.
Al ser consultada sobre el informe, Kasey Kitchen, publicista de la familia, declaró a The Associated Press que "la investigación aún está en curso y el caso es complejo". La policía de Greenville confirmó el martes que la investigación sobre la muerte de Panettiere continúa. Los paramédicos acudieron al apartamento el mes pasado tras una llamada al 911 y le practicaron reanimación cardiopulmonar y otras maniobras avanzadas durante más de 40 minutos antes de que fuera declarada muerta.
La autopsia no reveló signos de traumatismo que pudieran haber contribuido a su fallecimiento, según declaró el forense del condado de Greenville, Mike Ellis. El informe policial publicado tras su muerte enumeraba los medicamentos que Panettiere estaba tomando, pero los nombres de los fármacos fueron censurados. Panettiere saltó a la fama con las series "Heroes" y "Nashville", y en sus memorias "This Is Me", publicadas en mayo, describió las cicatrices de su temprana fama y reconoció haber sido adicta al alcohol y haber sufrido depresión posparto tras el nacimiento de su hija, Kaya, con el boxeador ucraniano Wladimir Klitschko en 2014.



