El caso, ocurrido en el Distrito Nacional, sienta un precedente sobre la gravedad de los robos con violencia
El Juzgado de Atención Permanente del Distrito Nacional dictó tres meses de prisión preventiva contra Jhonny González, acusado de tentativa de homicidio para cometer robo agravado en perjuicio de Gustavo Adolfo III Mejía-Ricart Risk, en un hecho ocurrido en el sector Serrallés.
El magistrado Rigoberto Sena dispuso que González cumpla la medida en el Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Hombres. Los abogados Ingrid Hidalgo y Manuel García, representantes de Gustavo Mejía-Ricart, padre de la víctima, señalaron que el tribunal valoró la gravedad de los hechos y la acusación de tentativa de homicidio agravado, y estimaron que la acumulación de penas podría alcanzar hasta 60 años de prisión.
Según la solicitud de medida de coerción del Ministerio Público, el hecho ocurrió la madrugada del 12 de septiembre de 2026, cuando Mejía-Ricart Risk llegaba a su residencia en una motocicleta marca X1000, modelo CG-200, año 2016, de color negro. El imputado habría interceptado a la víctima y le habría exigido: “Entrégame todo”. Mejía-Ricart logró ingresar al hobby de la torre donde reside, pero fue perseguido y alcanzado, sufriendo múltiples heridas con un arma blanca tipo cuchillo. Durante el ataque también resultó herido Augusto González Rodríguez, encargado de seguridad del edificio, quien intervino al escuchar los gritos.
El procurador fiscal José Guillermo Soriano, adscrito al Departamento Investigativo de Crímenes y Delitos contra la Persona (Homicidios) del Distrito Nacional, presentó la acusación y las pruebas. Mediante el análisis de cámaras de seguridad, los investigadores establecieron la ruta de escape del sospechoso hasta su residencia en el sector Capotillo, del Distrito Nacional. Durante un allanamiento realizado el 14 de septiembre, las autoridades ocuparon un cuchillo y otros objetos relacionados con el hecho, además de la motocicleta utilizada para la huida.
González enfrenta cargos por violar los artículos 14, 46, 47, 91, 225 numerales 1, 4 y 6; 226 numerales 2, 3 y 4; y 228 del Código Penal Dominicano, así como los artículos 83 y 86 de la Ley 631-16 sobre Control y Regulación de Armas. Mejía-Ricart expresó satisfacción con la decisión del tribunal y confianza en que se mantenga durante el juicio de fondo. Informó que su hijo continúa recuperándose y que este lunes fue sometido a otra intervención quirúrgica, aunque evoluciona favorablemente.



