Moscú responde a Rubio y condiciona el diálogo al cumplimiento de lo pactado en Alaska
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, afirmó este jueves que la «guerra de Biden se ha convertido en la guerra de Trump», en respuesta a las declaraciones del secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, quien admitió que su país no es neutral y apoya a Ucrania. La declaración fue emitida al canal RT en árabe durante el Foro Económico Internacional de San Petersburgo.
Lavrov recordó que Trump dijo públicamente que si hubiera sido presidente, la guerra en Ucrania no habría ocurrido, que es la guerra de Biden y que nadie la necesita porque muere gente. «Lo que dijo Rubio en el Congreso sobre el papel de EE. UU. no como mediador, sino como país que apoya a Ucrania, confirma lo contrario: que la guerra de Biden ya se ha convertido en la guerra de Trump», añadió.
El ministro ruso se mostró sorprendido de que Rubio asegurara que le gustaría que el conflicto en Ucrania terminara este año, pero que no lo ve muy posible, ya que ambos bandos no están dispuestos a hacer concesiones, especialmente Rusia. Lavrov subrayó que, teniendo en cuenta el apoyo de Rubio a Ucrania, ya no hay diferencia en esencia entre la postura de EE. UU. y la de Europa.
Lavrov insistió en que si Washington hubiera promovido lo consensuado por Trump y el presidente ruso, Vladímir Putin, en la cumbre de agosto de 2025 en Alaska, «hace mucho que estaríamos en la mesa de negociaciones y las acciones militares habrían cesado». Moscú está a favor del diálogo con Washington, pero no con Europa, a la que acusó de haber desaprovechado numerosas oportunidades.
Rubio, al intervenir en el Congreso el miércoles, aseguró que EE. UU. no se ve como un actor neutral, ya que sancionó a Rusia y ha suministrado y vendido armas a los ucranianos. Desveló que la Casa Blanca ultima un paquete de asistencia militar a Kiev de 400 millones de dólares y afirmó que «la invasión de Ucrania había sido un desastre estratégico» para Moscú. La Cámara de Representantes aprobó este miércoles el avance de un proyecto de ley que endurece las sanciones contra Rusia y contempla un nuevo paquete de ayuda militar y financiera para Ucrania, aunque el texto aún debe superar divisiones en el Senado y enfrenta un posible veto presidencial.



