Medida afectaría 17,8 millones de hectáreas y derogaría norma clave de 2001
El gobierno de Estados Unidos anunció este martes un proyecto para permitir la tala de árboles en casi 17,8 millones de hectáreas de bosques nacionales, lo que implica derogar la Norma Nacional de Conservación de Áreas sin Carreteras de 2001. La decisión, impulsada por el Servicio Forestal, busca reducir el riesgo de incendios, pero genera preocupación por sus efectos en los ecosistemas.
La propuesta, dada a conocer este martes, pretende habilitar la construcción de carreteras y la tala en áreas silvestres de bosques nacionales. El Servicio Forestal de Estados Unidos argumentó que la norma vigente desde 2001 representa «una restricción generalizada que ha frustrado a los administradores de tierras y ha servido como barrera para el trabajo de reducción del riesgo de incendios forestales».
Con esta medida, Washington busca devolver la autoridad a los administradores forestales locales, «quienes conocen mejor la tierra, eliminando las barreras que les han impedido realizar el trabajo que la tierra requiere», según el comunicado oficial. La secretaria del Departamento de Agricultura, Brooke Rollins, respaldó la iniciativa al señalar que «durante demasiado tiempo, las restricciones obsoletas han mantenido decenas de millones de hectáreas de bosque fuera del alcance de los tratamientos que mejoran la salud de los bosques y reducen el riesgo de incendios forestales para nuestras comunidades».
Los datos de la Administración indican que más del 95 % de las áreas sin carreteras inventariadas se encuentran en 10 estados del oeste: Alaska, Arizona, California, Montana, Nevada, Nuevo México, Oregón, Utah, Washington y Wyoming. La norma no prevé aplicarse a los bosques nacionales de Colorado e Idaho, «ya que esos terrenos están sujetos a regulaciones estatales específicas para áreas sin carreteras», según la misiva.
La derogación de la norma de 2001, aprobada durante el mandato del expresidente Bill Clinton, marcaría un cambio histórico en la política ambiental de Estados Unidos. Para los lectores dominicanos, esta decisión es relevante porque sienta un precedente sobre cómo se gestionan los recursos naturales en grandes extensiones y podría influir en debates similares en la región.



