Qué significan las nuevas medidas de vivienda en España para los dominicanos
El gobierno de España presentó este martes un paquete de medidas para enfrentar la crisis de la vivienda, bajo la presión de protestas que exigen mayor protección para los inquilinos. La aprobación de estas medidas depende ahora del Parlamento, donde el Ejecutivo de izquierdas no tiene mayoría.
El Consejo de Ministros de España anunció la suspensión de los desalojos de 'personas vulnerables sin alternativa habitacional' hasta 2030 y la renovación automática de los contratos de alquiler cuando venzan, dos de las principales demandas de los manifestantes que acampan en la Puerta del Sol de Madrid. La indignación estalló tras el desalojo de Maricarmen Abascal, una madrileña de 87 años que vivía desde hacía siete décadas en el piso que una empresa de inversión adquirió.
La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, calificó el acuerdo como 'de mucha relevancia social' y señaló que es 'el principal problema de los españoles y las españolas'. El gobierno pretende 'paralizar compras especulativas' e identificar los 'fondos buitre' para prohibirles 'que sigan mercadeando con un bien esencial', aunque no detalló los instrumentos para hacerlo. También prevé la 'regulación' de los alquileres de temporada y de habitaciones, según la ministra de Sanidad, Mónica García.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, celebró en un video publicado en X 'un paquete ambicioso de medidas' que, según resaltó, también establece como prioridad 'acabar con la especulación y los abusos en el mercado de la vivienda'. El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, celebró el acuerdo y dijo que es 'magnífico' para inquilinos y pequeños propietarios, pero 'malo para especuladores'.
El Congreso de los Diputados celebrará el viernes un pleno extraordinario para debatir y votar estos decretos ley, según precisó Rodríguez, que llamó a todas las formaciones políticas, incluida la oposición de derechas y de extrema derecha, a formar una 'mayoría social' para aprobar ambos textos. El Sindicato de Inquilinos, uno de los grandes propulsores de las manifestaciones, consideró una 'victoria del poder popular' los anuncios del gobierno, aunque también adelantó que 'esto acaba de empezar'.



