Fenómeno climático amenaza salud, nutrición y educación infantil en la región
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) advirtió este miércoles que unos 25.8 millones de menores en América Latina y enfrentan graves consecuencias del fenómeno El Niño, como inundaciones, sequías, malnutrición y enfermedades. La alerta es relevante para República Dominicana por su ubicación en el Caribe, zona donde se prevén olas de calor.
UNICEF estimó que 25.8 millones de niños, niñas y adolescentes en América Latina y están expuestos a los efectos de El Niño, que provoca inundaciones y sequías severas. La asesora regional de Emergencias de Unicef para América Latina y el Caribe, Lenay Alexandra Blason, explicó a que los principales impactos se dan en salud, nutrición, agua, saneamiento y el bienestar general de los niños en las escuelas debido a las olas de calor.
El fenómeno El Niño calienta las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial central y oriental. Aunque suele aparecer cada dos a siete años, ahora se ha vuelto más intenso. Los expertos prevén que este 2026 evolucione hasta ser muy fuerte, probablemente el más intenso desde 1950, y persista al menos hasta febrero próximo, alterando las pautas de lluvias y temperaturas en todo el mundo, en especial en Latinoamérica.
Mientras que en Suramérica, principalmente en Perú y Ecuador, El Niño provocaría inundaciones, lluvias extremas y deslizamientos de tierra, en Centroamérica, en el Corredor Seco, ya ha agravado la sequía y golpeado la agricultura. Blason alertó que esto tendría un impacto en el acceso a los alimentos, con niños afectados por malnutrición y familias con problemas de acceso al agua y saneamiento. Además, se prevén olas de calor en las zonas del Caribe.
UNICEF advirtió que las fuertes lluvias aumentarían el riesgo de enfermedades de transmisión hídrica, ya que las inundaciones afectan la vida humana y el acceso a agua segura y limpia. Asimismo, los huracanes caribeños e inundaciones en la costa del Pacífico y Sudamérica destruirían escuelas y centros médicos cruciales para los niños, mientras la sequía en la Amazonía aísla a la niñez de comunidades indígenas, dejándola sin atención sanitaria ni suministros básicos. La organización insta a los gobiernos a actuar ahora invirtiendo en acciones anticipatorias, proporcionando financiamiento flexible y cerrando la brecha de financiamiento para la niñez.



