
Informe 2025 detalla hacinamiento, prisión preventiva y fallas de salud en centros penitenciarios
El sistema penitenciario dominicano mantiene avances en infraestructura y programas, pero 24 de 45 centros evaluados estaban sobrepoblados, según el Informe de condiciones de detención y prisión 2025 de la Oficina Nacional de Defensa Pública, publicado en agosto de 2026.
El levantamiento evaluó 45 centros penitenciarios: 24 sobrepoblados y 21 dentro de su capacidad. En conjunto, tenían espacio para 16,357 personas pero albergaban a 23,270 internos, una diferencia de 6,913 reclusos que elevaba la ocupación al 142.26 %. La Defensa Pública concluyó que estas condiciones afectan principalmente a las cárceles tradicionales, donde se documentaron presos durmiendo en baños, pasillos, debajo de camas y en estructuras improvisadas.
El informe también reconoce avances como la construcción de nuevas instalaciones, el traslado progresivo de internos de La Victoria hacia Las Parras y la ampliación de programas educativos y laborales. Sin embargo, persiste el uso elevado de la prisión preventiva: al cierre de 2025, 15,025 internos estaban sin condena definitiva, el 64.57 % de la población penal, frente a 8,156 con sentencia. La Defensa Pública señala que esta práctica se aleja de su carácter excepcional y ha aumentado respecto a informes anteriores, cuando superaba ligeramente el 60 %.
La población penitenciaria es mayoritariamente masculina: 22,563 hombres (96.96 %) y 707 mujeres (3.04 %). Además, se registraron 2,045 extranjeros y 292 niños, niñas y adolescentes en centros especializados. Las condiciones más críticas se documentaron en la fortaleza San Fernando de Montecristi, donde unos 15 hombres dormían en el área de baños entre humedad y malos olores; en Nagua, con presos en piletas, pasillos y hamacas conocidas como ranas aéreas que se desprenden y provocan caídas; y en San Juan de la Maguana, con 482 reclusos, muchos durmiendo en el piso.
La Defensa Pública también identificó filtraciones, ventilación insuficiente, deterioro eléctrico y sanitarios precarios. En la cárcel preventiva del Palacio de Justicia de Santiago se encontraron cucarachas, humedad y problemas de higiene que representan riesgos para la salud. El acceso a servicios médicos es otro problema recurrente: aunque algunos centros tienen médicos generales, enfermeras y especialistas, otros carecen de personal suficiente, equipos básicos y medicamentos.



