Primer encuentro entre un presidente de EE.UU. y un gobernante venezolano en más de una década
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reúne este martes con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, en Nueva York, en un encuentro breve a las 19.40 horas (23.40 GMT) al margen de la Asamblea General de la ONU. Es el primer cara a cara entre ambos y marca un giro en las relaciones bilaterales.
La cita, confirmada por la Casa Blanca, tendrá un formato más informal que las bilaterales que Trump sostendrá con los líderes de Francia, Reino Unido o Japón. Ocurre menos de un año después de que Nicolás Maduro fuera arrestado y depuesto en una operación militar estadounidense, y a escasos kilómetros de la prisión neoyorquina donde permanece recluido acusado de narcotráfico.
Rodríguez, quien fuera vicepresidenta de Maduro y asumió el poder tras su captura, había prometido lealtad al líder chavista antes de iniciar un acercamiento progresivo a Washington. La reunión se produce poco después del controvertido acuerdo por el que Venezuela cedió parte de sus reservas petroleras a Estados Unidos, lo que ha despertado recelos entre quienes consideran que a la administración Trump solo le interesa el crudo y no impulsa una transición democrática.
En paralelo, se han producido avances en derechos humanos, como la aprobación de una ley de amnistía que ha facilitado la liberación de presos políticos y el anuncio del cierre de El Helicoide, emblemático centro de detención. Mientras tanto, la líder opositora María Corina Machado permanece en Panamá a la espera de que Estados Unidos autorice su ingreso, tres meses después de que Washington frustrara su entrada. Machado regaló a Trump su medalla del Nobel de la Paz en un intento de no quedar excluida del proceso de transición.
El encuentro será el primero entre un presidente estadounidense y un gobernante venezolano en más de once años, desde la breve reunión que mantuvieron Barack Obama y Maduro durante la Cumbre de las Américas de 2015 en Panamá. Trump, que afronta un creciente desgaste político por la guerra con Irán a pocas semanas de las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre, suele reivindicar el éxito de la operación en Venezuela y los beneficios petroleros para Estados Unidos. La fotografía de ambos posando juntos en Nueva York sellaría esta nueva etapa.



