El peso de la imposición familiar en las decisiones sentimentales de los jóvenes
El psicólogo social y comunicador Enrique Cabral abordó la compleja trama de influencias que operan detrás de la conformación de parejas en la sociedad dominicana, señalando que la mayoría de las personas que contraen matrimonio no lo hacen a partir de una decisión enteramente afectiva.
Según la estimación del especialista, aproximadamente el ochenta y cinco por ciento de quienes viven bajo el régimen conyugal no seleccionaron libremente a su cónyuge, sino que la unión fue determinada por presiones del entorno, conveniencias económicas o circunstancias que redujeron su margen de autonomía personal.
"Cuando un padre, una madre o alguien con ascendencia sobre mí me obliga a casarme por un beneficio con una persona que en el futuro me va a impedir desarrollarme como ser humano, me están condenando a una muerte en vida", sentenció Cabral durante su intervención.
El fenómeno, explicó, atraviesa todas las capas sociales aunque se manifiesta con matices distintos según el estrato y el grado de intervención de la familia extensa en las relaciones sentimentales de los jóvenes.
El académico enfatizó la necesidad de fortalecer los canales de diálogo dentro del núcleo familiar como herramienta para prevenir conflictos emocionales y decisiones forzadas. "Muchas veces los hijos depositan más confianza en un amigo o incluso en un desconocido que en sus propios progenitores", reflexionó, exhortando a los adultos a reducir la presión sobre las elecciones personales de sus descendientes y a cultivar una escucha genuina que permita acompañar sin imponer.


