Encíclica Magnifica Humanitas alerta sobre control, manipulación y desigualdad en la era digital
El papa León XIV publicó este lunes su primera encíclica, Magnifica Humanitas, desde el Vaticano, en la que advierte que la inteligencia artificial "no es neutral" y puede convertirse en herramienta de control, exclusión y manipulación si queda concentrada en pocas manos. El documento de 110 páginas reclama reglas claras, vigilancia independiente y un "orden social justo en la era digital".
El pontífice estadounidense, matemático y experto en derecho canónico, sostiene en el texto que las innovaciones tecnológicas no son imparciales y pueden fortalecer tanto la justicia social como la desigualdad y la exclusión. "La inteligencia artificial puede aumentar la participación y la equidad, pero también ampliar el control y la manipulación", señala la encíclica, que evita condenar la tecnología y reconoce sus aportes positivos.
León XIV alerta sobre el peligro de que algoritmos y plataformas digitales reproduzcan ideologías, estereotipos y sesgos de quienes las diseñan, y denuncia que el poder tecnológico global se concentra en grandes empresas capaces de controlar datos, decisiones y oportunidades económicas sin suficiente supervisión pública. Por ello, considera urgente que los Estados y organismos internacionales establezcan marcos jurídicos eficaces para evitar abusos y proteger a las comunidades más vulnerables.
La encíclica dedica varios apartados a los menores de edad y al impacto psicológico y social de la tecnología en las nuevas generaciones. El papa advierte sobre el aumento de la explotación sexual digital, el ciberacoso y la manipulación mediante perfiles falsos e imágenes creadas con inteligencia artificial, y cuestiona el uso temprano e indiscriminado de teléfonos móviles en niños y adolescentes, al considerar que puede fomentar aislamiento, adicciones y exposición a contenidos peligrosos.
En el ámbito laboral, el pontífice sostiene que la automatización podría deshumanizar el trabajo y convertir a muchos empleados en ejecutores de tareas repetitivas bajo vigilancia permanente. Por ello, pidió que toda implementación de inteligencia artificial esté acompañada de garantías de empleo, capacitación y participación de los trabajadores. Uno de los mensajes más fuertes de la encíclica está relacionado con los conflictos armados y el uso militar de la IA.



