Cuba flexibiliza inversión extranjera y comercio; el Sur dominicano observa con atención
El gobierno cubano publicó esta semana decretos para implementar reformas promercado, una medida que podría reconfigurar el comercio y el turismo en el Caribe, con posibles efectos en Barahona y el Sur dominicano.
El gobierno de Cuba, liderado por Miguel Díaz-Canel, ha comenzado a convertir en leyes un paquete de 176 reformas promercado anunciadas en junio, con el fin de enfrentar una de las peores crisis económicas de la isla. Los nuevos decretos autorizan a empresas privadas a asociarse con capital extranjero, manejar cuentas en bancos del exterior y realizar importaciones y exportaciones sin intermediación estatal. Para Barahona y la región Sur, esto podría significar un cambio en el equilibrio comercial caribeño, abriendo oportunidades para inversionistas y comerciantes locales que buscan nuevos mercados.
Además, se elimina la obligación de que los inversionistas extranjeros contraten trabajadores cubanos a través de agencias estatales, y se flexibilizan los derechos de usufructo y uso de terrenos, facilitando proyectos inmobiliarios e industriales a largo plazo. En el Sur dominicano, donde el turismo y la construcción son pilares económicos, esta apertura podría atraer capitales que antes se dirigían a otras islas, aunque también podría aumentar la competencia por inversiones en la región.
El contexto es crítico: Washington mantiene un bloqueo petrolero desde enero y ha impuesto nuevas sanciones, incluyendo las anunciadas este jueves contra Fidel Ernesto Castro, nieto de Raúl Castro, y cinco entidades cubanas. Para las comunidades del Sur, esto subraya la fragilidad de las economías insulares y la importancia de diversificar mercados y fortalecer alianzas regionales que mitiguen los efectos de tensiones geopolíticas.
Con más de 15,000 pequeñas y medianas empresas en Cuba empleando a un tercio de la población activa, la isla busca dinamizar su economía. Para Barahona y sus alrededores, esto podría traducirse en nuevos flujos de inversión turística y comercial, pero también en la necesidad de prepararse para un entorno más competitivo y de aprovechar oportunidades de cooperación bilateral que beneficien a las comunidades del Sur.



