Encuentro bilateral en Santo Domingo aborda la emergencia haitiana
La crisis multidimensional que atraviesa Haití fue el eje central del diálogo entre el ministro de Relaciones Exteriores dominicano, Roberto Álvarez, y su homóloga ecuatoriana, Gabriela Sommerfeld, durante la visita oficial que esta última realizó al país caribeño. Ambos funcionarios coincidieron en la urgencia de articular una respuesta internacional más contundente frente al deterioro acelerado de las condiciones en la nación vecina.
El encuentro diplomático sirvió para reafirmar posturas comunes sobre la necesidad de que los organismos multilaterales intensifiquen sus intervenciones. La violencia ejercida por grupos armados, sumada al debilitamiento progresivo de las instituciones estatales haitianas, configura un escenario que desborda las capacidades locales de respuesta. Las delegaciones subrayaron que cualquier solución debe contemplar el respeto irrestricto de las garantías fundamentales de la población civil.
Ambos cancilleres manifestaron su respaldo explícito a la Fuerza de Supresión de Pandillas, mecanismo instaurado en 2025 por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para sustituir a la anterior Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad. Esta nueva estructura operativa fue concebida con un mandato más robusto para contener la expansión territorial de las organizaciones criminales que han sembrado el terror en barrios y comunidades enteras.
Los reportes de agencias humanitarias internacionales pintan un panorama desolador. Los desplazamientos forzados de familias enteras se han multiplicado en los últimos trimestres, mientras que el cierre de escuelas y centros sanitarios agrava la vulnerabilidad de millones de haitianos. La inseguridad alimentaria alcanza niveles críticos y los brotes epidémicos encuentran terreno fértil ante la ausencia de infraestructura básica de salud pública.
La crisis política añade otra capa de complejidad al conflicto. La inexistencia de un calendario electoral creíble y la debilidad de las autoridades provisionales dificultan cualquier intento de reconstrucción institucional. República Dominicana y Ecuador coincidieron en que solo una estrategia integral, que combine seguridad, asistencia humanitaria y respaldo al proceso político, podrá generar condiciones de estabilidad duradera en Haití.



