El Nacional cuestiona que la Policía actúe al margen de la ley y pide respeto a los derechos humanos
Un editorial del periódico El Nacional, publicado este 24 de septiembre de 2026, denuncia que la persecución de sospechosos se ha convertido en una cacería policial con al menos 27 muertes en lo que va de mes. El texto advierte que la institución actúa sin respetar la Constitución ni la ley.
El editorial, firmado por y difundido este 24 de septiembre de 2026, sostiene que la persecución de reales o supuestos delincuentes callejeros ha devenido en una cacería policial propia de un país sin leyes, y por ende sin respeto a los derechos humanos y las libertades públicas. La publicación critica que en la fase actual contra sospechosos de crímenes o delitos, ejecutada a nombre de la seguridad ciudadana y el orden público, el cuerpo evidencia su determinación al obviar la desacreditada frase de que los buscados murieron en 'intercambios de disparos'.
El texto reconoce que la ciudadanía valora que criminales y delincuentes sean retirados de las calles, pero advierte que ese sentimiento no puede interpretarse como una licencia para quitar la vida a nadie por el supuesto de participar en atracos u homicidios. Señala que la determinación de matar se ha evidenciado cuando perseguidos han sido eliminados tras ser capturados vivos, y que la gente sospecha, y la Policía lo sabe, que en esos casos se ha actuado así para evitar delaciones que comprometan a agentes con casos delictivos.
El editorial precisa que no es a un agente en particular sino a la Policía como institución a la que se le ha ido la mano en la batalla contra los sospechosos de crímenes y delitos. Lamenta que la persecución no alcance a todos por igual, sino solo a las víctimas de la descomposición social, y subraya que solo en lo que va de este mes de septiembre unas 27 personas han muerto a manos de los agentes.
La publicación añade que la cacería ha pasado por alto si los miembros de las patrullas son egresados o no del programa de capacitación que se implementa como parte del proceso de reforma del cuerpo. Recuerda que al asumir el cargo, el actual director de la Policía, Ernesto Rafael Rodríguez García, trazó como ejes de su gestión rescatar el orden y la disciplina, además del respeto a la integridad e impulsar la profesionalización del cuerpo. Hoy, concluye, parece que su misión se ha reducido a una cacería de reales o supuestos delincuentes al margen de la Constitución y la ley.



