La resolución 2005-161 sigue pendiente y afecta la credibilidad de la universidad estatal
La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) aprobó en 2003 otorgar el Doctorado Honoris Causa al expresidente Leonel Fernández Reyna, pero siete rectores después la resolución 2005-161 sigue sin materializarse. La llegada de Jorge Asjana David a la rectoría en julio reaviva la pregunta: ¿se cumplirá ahora?
La propuesta fue presentada por el entonces rector Porfirio García Fernández, tras entregar las memorias del período octubre 2003-septiembre 2004. Desde entonces, siete rectores han pasado por la universidad del Estado sin ejecutar la resolución 2005-161: Porfirio García Fernández (2002-2005), Roberto Reyna (2005-2008), Franklin García Fermín (2008-2011), Mateo Aquino Febrillet (2011-2014), Iván Grullón Fernández (2014-2018), Emma Polanco Melo (2018-2022) y Editrudis Beltrán Crisóstomo (2022-2026).
En agosto de 2012, el extinto rector Mateo Aquino Febrillet expresó su disposición de cumplir con ese mandato, a pocos días de que Leonel Fernández abandonara el poder. Lo hizo durante el discurso de inauguración de la torre administrativa y un nuevo comedor académico, en presencia del exmandatario. En ese momento, Fernández dijo sentirse satisfecho por la distinción, recordando que fue catedrático de la UASD por más de una década.
"En la Universidad Autónoma de Santo Domingo fue donde yo estudié, por eso, ya al término de este mandato presidencial, me siento enaltecido, me siento honrado, de que he podido cumplir con cosas que me son muy íntimas, muy personales, como es el fortalecimiento de la educación", expuso entonces el exmandatario, que asumió el poder por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y luego se convirtió en líder del partido Fuerza del Pueblo (FP).
Ninguna otra autoridad universitaria se ha referido al tema durante más de 10 años. Con la llegada de Jorge Asjana David a la rectoría en julio de este año, algunos sectores universitarios se preguntan si este finalmente cumplirá con la resolución 2005-161 del Claustro Universitario. La comunidad uasdiana espera respuestas sobre un reconocimiento que lleva más de dos décadas pendiente.



