Expertos debaten cómo las instituciones públicas pueden impulsar el desarrollo nacional
Las reflexiones de Luis Molina Achécar, compartidas por Josefina Navarro del Banco BHD ante la Cámara Americana de Comercio, ponen sobre la mesa la necesidad de mejorar la productividad institucional para sostener el progreso del país.
Esta semana, Josefina Navarro, del Banco BHD, hizo llegar las reflexiones que Luis Molina Achécar compartió ante la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana. En ellas se plantea cómo sostener en las próximas décadas el progreso construido y qué debe hacerse diferente para alcanzar la próxima frontera del desarrollo.
Molina Achécar reconstruye la historia reciente: la crisis económica de 1990, el Pacto de Solidaridad Económica, las reformas tributarias, arancelarias, financieras y cambiarías, el Pacto por la Democracia y las transformaciones institucionales posteriores. Su tesis es que el crecimiento dominicano no fue espontáneo, sino resultado de inversión, reformas, instituciones y capacidad de concertación.
El texto advierte que, alcanzado cierto nivel de ingreso, seguir creciendo exige más que repetir lo que funcionó. La productividad, la innovación y las nuevas tecnologías pasan a ser centrales. El autor añade que la productividad de un país no depende solo de las empresas, sino también de la productividad de sus instituciones.
Instituciones que imponen trámites innecesarios, no comparten información o miden su desempeño por actividades en lugar de resultados generan costos que paga el ciudadano con su tiempo, las empresas con incertidumbre y la sociedad con oportunidades pérdidas. Se propone ampliar la conversación sobre productividad para incluir la productividad institucional: la capacidad del Estado de transformar recursos, normas y trabajo en resultados verificables. No se trata de gastar menos, sino de que cada peso y cada procedimiento generen mayor valor. Esto conecta con el capital social y la confianza, que las instituciones también pueden producir o destruir.



