Una alternativa gratuita contra la soledad que beneficia a cientos de envejecientes en el país
El Consejo Nacional de la Persona Envejeciente (Conape) gestiona 39 centros diurnos donde adultos mayores como Javier Gavilán, de 66 años, combaten la soledad y reciben alimentación, talleres y recreación. El Hogar de Día Nuevo Domingo Savio, en el Distrito Nacional, atiende a 137 personas.
A sus 66 años, Javier Gavilán decidió hace tres meses visitar uno de los 39 centros diurnos del Conape. Reside con una sobrina en Villa Consuelo y, de lunes a viernes, se traslada en metro hasta el Hogar de Día Nuevo Domingo Savio, en la ribera oeste del río Ozama, en el Distrito Nacional. “Yo vine aquí por soledad, me sentía sumamente mal, muy solo; aquí ya me siento bien hasta las 3:00 de la tarde, ya cojo para allá y llego nuevo a mi casa. Todo muy bien, el personal muy profesional, muy humano; el personal nos trata como si fuéramos su familia”, relató.
Don Javier es uno de los 106 envejecientes activos que registra el hogar, a los que se suman 30 en condición de “activo domiciliario” que reciben visitas dos veces al mes, totalizando 137 beneficiarios. La rutina comienza a las 8:00 de la mañana; algunos llegan con familiares, otros en autobús y otros solos. Les ofrecen café o té mientras esperan el desayuno y luego participan en talleres y capacitaciones.
Odalis Novas, encargado del centro, destacó: “Ellos se integran a las actividades diferentes; algunos juegan dominó, algunos juegan baraja, otros juegan bingo, tenemos las capacitaciones, tenemos la terapia ocupacional, tenemos el cine, tenemos también charla de las diferentes áreas, le leemos la Biblia”. Las capacitaciones incluyen infoalfabetización, inglés, lectura comprensiva y Quisqueya Aprende Contigo; los talleres son de manualidades y pintura.
Argentina Isabel Méndez, de 70 años, residente en Los Guandules, expresó: “Aquí en coro hablando, cherchando, nos reímos”. Para el encargado, la importancia de este espacio es que los adultos mayores se sienten acogidos, ya que de no ir al hogar, algunos estarían solos en casa mientras sus familiares trabajan. Juan y Brígida, pareja sin hijos que reside en la calle Ricardo Carty de La Ciénaga, valoran la compañía: “Nos sentimos felices, conformes; por un lado, lo más importante es que no hacemos nada en la casa solos y aquí nos acogen y compartimos con los demás compañeros”.



