Experto en derecho constitucional cuestiona el memorando y su impacto en la soberanía nacional
El presidente del Instituto Duartiano, Wilson Gómez Ramírez, afirmó este jueves que el memorando de entendimiento entre República Dominicana y Estados Unidos para el ingreso temporal de ciudadanos de terceros países debió ser aprobado previamente por el Congreso Nacional, al considerarlo un tratado de alta trascendencia bilateral.
Gómez Ramírez, jurista y exjuez del Tribunal Constitucional, advirtió que bajo la denominación de «memorando» existen compromisos y responsabilidades recíprocas muy serias que obligan al Estado dominicano. A su juicio, el país asume una carga inusual al aceptar acoger en su territorio a súbditos de otras naciones, lo que compromete directamente la soberanía nacional sin el debido filtro del primer poder del Estado.
El pronunciamiento se produjo durante una solemne ofrenda floral en el Altar de la Patria, en el parque Independencia, con motivo del 162 aniversario del fallecimiento del prócer Ramón Matías Mella. Al encabezar el acto junto a directivos y colaboradores de la organización, Gómez Ramírez exaltó las virtudes del héroe patrio, a quien definió como un ejemplo imperecedero de valor, consagración y entrega.
Destacó el coraje militar del general Mella y recordó el histórico disparo de su trabuco en la Puerta de la Misericordia, acción determinante que anunció al pueblo que estaban dadas las condiciones para la proclamación de la Independencia Nacional en 1844. «En ausencia de su líder y guía, Juan Pablo Duarte, Mella asumió con entereza el juramento trinitario y trabajó de manera consagrada por la causa libertaria», puntualizó.
También rememoró el rol diplomático de Mella al trasladarse a Los Cayos, Haití, para negociar con el grupo liberal de Charles Hérard, lo que viabilizó el avance del proyecto independentista criollo. Resaltó su papel en la Restauración de la República, donde puso su pluma y su espada al servicio de la patria al redactar el Manual de la Guerra de Guerrillas, guía táctica fundamental para enfrentar a las tropas de la corona española. Mella, quien llegó a ocupar la vicepresidencia de la República en armas, falleció en Santiago de los Caballeros en 1864.
En un emotivo cierre, Gómez rememoró los últimos momentos del patricio, evocando la histórica visita que Juan Pablo Duarte le hiciera en su lecho de muerte. Fue en esa ocasión, tras veinte años de separación, cuando un Mella moribundo le pidió al fundador de la República que su cuerpo fuera envuelto con la Bandera Nacional como sudario, petición que conmovió hasta las lágrimas al patricio en un postrero y eterno abrazo. El Instituto Duartiano, fundado el 26 de enero de 1964 y regulado por la Ley número 127-01, reafirmó su compromiso de seguir difundiendo la vida, los ideales y la honestidad de los Padres de la Patria.



