La historia del Chory Mota y su impacto en el béisbol dominicano e internacional
Manuel Mota, símbolo de calidad como jugador y mánager, no ha tenido el privilegio de que la Liga Dominicana de Béisbol (Lidom) le dedique un torneo. A pesar de su trayectoria, los Tigres del Licey crearon el Premio Manny Mota, que se otorga cada año al jugador que mejor represente los valores éticos, deportivos y humanos.
Manuel Mota Gerónimo, conocido como 'El Chory', es una leyenda del béisbol dominicano. Aunque la Lidom no le ha dedicado un torneo, su legado trasciende fronteras. Los Tigres del Licey, equipo con el que hizo historia, instauraron el Premio Manny Mota, entregado anualmente al jugador que mejor represente los valores éticos, deportivos y humanos dentro y fuera del terreno.
Mota fue consagrado como leyenda de los Dodgers de Los Ángeles, un galardón merecido por su entrega total y pasión durante toda una vida dedicada al béisbol. Recientemente fue incluido en la clase de 'Leyendas del béisbol de los Dodgers', uniéndose a Steve Garvey, Kirk Gibson, Don Newcombe, Fernando Valenzuela, Maury Wills y Orel Hershiser.
El 2 de septiembre de 1976, vistiendo la franela de los Dodgers, Mota impuso una nueva marca de hits como emergente en Grandes Ligas con 145, al conectar un sencillo contra Lynn McGlothin, pitcher de los Cubs de Chicago. Descubrió y patentizó el hit en rol de emergente, una hazaña que lo inmortalizó.
El 21 de febrero de 1957, los Gigantes de Nueva York firmaron a Mota, que había cumplido 19 años tres días antes. Los Gigantes fueron pioneros en reconocer el talento en América Latina, comenzando en Puerto Rico y extendiéndose a la República Dominicana. Horacio Martínez, entrenador del Escogido y escucha de los Gigantes, lo firmó por 400 dólares. De ahí en adelante, Manuel Mota es un ejemplo para la sociedad y el béisbol, aunque Lidom tenga su carrera en un muerto.



