Una enfermedad crónica que va más allá del peso
La obesidad trasciende el simple aumento de kilos en la báscula y puede desencadenar más de 200 afecciones vinculadas a trastornos cardiovasculares, metabólicos, articulares y hormonales. Así lo explicó la doctora Juliana Mosciulsky, coordinadora del Comité de Obesidad y Diabetes de la Sociedad Argentina de Diabetes, en un encuentro virtual con medios latinoamericanos convocado por Novo Nordisk.
Durante la conferencia se abordaron los hallazgos más recientes del Congreso Europeo de Obesidad celebrado en Estambul, Turquía. La especialista subrayó que esta condición constituye una enfermedad crónica, multicausal y recidivante, desestimando la creencia de que responde a una falta de disciplina o voluntad.
El tejido adiposo como origen del problema
Mosciulsky detalló que el padecimiento se origina en el tejido adiposo, el cual se altera cuando crece desproporcionadamente o se deposita en órganos vitales, provocando procesos inflamatorios y desequilibrios metabólicos. Muchos especialistas emplean ya el término adiposopatía para describir esta patología y reducir el estigma social.
El diagnóstico moderno supera al tradicional índice de masa corporal e incorpora la evaluación de la distribución de la grasa abdominal y visceral. La experta señaló que la obesidad interactúa directamente con los centros cerebrales que regulan el apetito, generando un deseo persistente de comer.
Impacto psicológico y avances terapéuticos
Uno de los aspectos más relevantes discutidos fue la dimensión emocional. Las personas que viven con obesidad experimentan un pensamiento intrusivo y constante relacionado con la comida, lo cual drena su energía y dificulta la adopción de hábitos saludables. "No hablamos de voluntad, hablamos de determinación", puntualizó Mosciulsky.
Los tratamientos farmacológicos basados en semaglutida, como los evaluados en el estudio STEP UP, han mostrado reducciones de peso cercanas al 20 %, con algunos casos que alcanzan el 28 %, cifras equiparables a la cirugía bariátrica. La especialista enfatizó que estos medicamentos son mandatorios para el corazón en pacientes con antecedentes cardiovasculares, al haber demostrado una disminución del 20 % en infartos y accidentes cerebrovasculares no fatales.



