El cambio beneficia a comunidades del Sur como Polo, Barahona, donde el descenso será más notorio
Las temperaturas en República Dominicana han comenzado a disminuir gradualmente desde el 24 de octubre, lo que llevó a Indomet a suspender los boletines de riesgo de calor por lo que resta de 2026. En localidades sureñas como Polo, Barahona, el cambio será más perceptible.
El Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) informó que ya no emitirá los boletines de riesgo de calor durante el resto de este año, debido a que su publicación se concentra en los meses de verano, cuando las condiciones de calor intenso pueden afectar la salud. La encargada de pronósticos, Carla Morales, explicó que hacia noviembre y diciembre se espera un ambiente progresivamente más fresco, con períodos de brisa del noreste asociados a la popular «brisa navideña».
Desde el día 24 de octubre se ha observado una disminución más marcada de las temperaturas en diversas zonas del país. Durante gran parte de octubre, las máximas oscilaron entre 31 y 35 grados Celsius en numerosas localidades, con valores de 34 a 37 °C en sectores del noroeste. Para la región Sur, este descenso representa un alivio, especialmente en zonas montañosas como Polo, Barahona, donde el cambio suele ser más notorio.
Morales indicó que durante el otoño la tendencia es hacia un descenso paulatino de las temperaturas. Los días más cortos y las noches más largas favorecen el enfriamiento nocturno, por lo que el ambiente se torna más fresco durante la noche y las primeras horas de la mañana. Entre noviembre y comienzo de marzo, la aproximación de sistemas frontales y una mayor frecuencia de vientos del noreste favorecen episodios de temperaturas más bajas, perceptibles en zonas montañosas como Valle Nuevo, Constanza y otras localidades de La Vega, así como en Polo, Barahona.
A pesar del descenso gradual, todavía se siente un ambiente caluroso, especialmente durante las tardes. Por ello, se recomienda a la población mantenerse hidratada y evitar la exposición prolongada al sol, especialmente entre las 11:00 a. m. y las 4:00 p. m. Se debe prestar especial atención a los niños, las embarazadas y los adultos mayores, por su mayor vulnerabilidad a los efectos del calor.



