El acuerdo prioriza vida y familia, pero el Sur espera políticas concretas de salud y empleo
El canciller Bisonó firmó la adhesión, que reafirma principios conservadores. Comunidades del Sur observan si habrá impacto en programas locales de salud y desarrollo.
La Declaración de Consenso de Ginebra, impulsada por Donald Trump, fue suscrita por el ministro de Relaciones Exteriores, Víctor O. Bisonó Haza, junto a la embajadora de EE. UU., Leah Francis Campos, y la directora de la Oficina de Asuntos Globales de Salud (HHS), Bethany Kozma. Para la región Sur, el acuerdo no menciona proyectos específicos, pero sus lineamientos podrían influir en futuras políticas de salud y familia.
En Barahona y otras provincias sureñas, la tasa de embarazo adolescente y la mortalidad materna son retos. El documento aboga por la igualdad de la mujer y el acceso a la salud, pero sin mencionar anticoncepción ni aborto, un tema sensible en la zona.
El canciller Bisonó aseguró que la firma expresa principios de la Constitución dominicana y que el Estado reconoce a la familia como base de la sociedad. Organizaciones comunitarias del Sur piden que no se traduzca en recortes a servicios de salud reproductiva para mujeres de bajos recursos.
El acuerdo también promueve la cooperación internacional y la movilización de recursos para mujeres y niños en riesgo. Para el Sur, esto podría abrir puertas a financiamiento de programas sociales, aunque líderes locales exigen transparencia en la ejecución.
Mientras tanto, la región espera que el compromiso no quede en papel. El turismo y la agricultura, motores del Sur, dependen de la estabilidad social, y muchos ven en esta adhesión una señal de alineación con políticas exteriores que podrían afectar la cooperación internacional.



