El empate deja dudas en la favorita y lecciones para los aficionados dominicanos
España debutó en el Mundial de Fútbol con un empate sin goles ante Cabo Verde en el estadio de Atlanta, un resultado que sorprendió y que deja al descubierto las dificultades de la selección europea para imponer su juego.
El partido, disputado en un estadio techado y con aire acondicionado, mostró a una España lenta y sin ideas. El seleccionador Luis de la Fuente sorprendió con Gavi como extremo izquierdo, pero el jugador no tuvo presencia ofensiva más allá de dos recuperaciones altas. Cabo Verde, por su parte, se replegó con un bloque bajo y tapó los pasillos interiores, dificultando el juego español.
La figura de Marc Cucurella destacó en el lateral izquierdo, insistiendo en ataque y sirviendo balones que Ferran Torres no pudo convertir. El portero caboverdiano Vozinha, de 40 años y sin equipo tras dejar el Chaves portugués, se convirtió en héroe con paradas clave, incluyendo un cabezazo de Laporte antes del descanso. A pesar de los intentos de Fabián, Oyarzabal, Laporte y Mikel Merino, España no logró batir al guardameta.
Lamine Yamal, el jugador más valioso del mundo según Transfermarkt con 200 millones de euros, ingresó en los últimos 20 minutos y fue ovacionado por el público de Atlanta, pero no pudo cambiar el rumbo. Cabo Verde incluso soñó con la victoria en el minuto 89 con un remate de Disney Borges que detuvo Unai Simón.
Este empate aviva los fantasmas para España, que desde el título en Sudáfrica 2010 solo ha ganado tres partidos en Mundiales, uno por torneo, y no ha superado ninguna eliminatoria. Para los aficionados dominicanos, el resultado es un recordatorio de que en el fútbol no hay favoritos absolutos y que la defensa sólida y la efectividad pueden nivelar cualquier contienda.



