Rocío Sánchez pide que la muerte de su hija Ana Wilmeri no quede impune; un raso policial está bajo custodia
Ana Wilmeri Ramírez Sánchez, de 14 años, murió de un disparo el domingo en una vivienda del sector Mendoza, Santo Domingo Este. Su madre, Rocío Sánchez, exige justicia y que el caso no quede impune.
El hecho ocurrió en la casa del raso de la Policía Nacional Edwin de los Santos Guerrero, de 23 años, quien permanece bajo custodia policial por su vinculación con el caso. La adolescente residía con su familia en Villa Mella, Santo Domingo Norte, y frecuentemente visitaba el sector Capotillo, en el Distrito Nacional, donde su padre tiene un negocio y vive su abuela materna.
Rocío Sánchez describió a su hija como una adolescente alegre y cariñosa, a quien llamaba su "princesa". "Ella quería que yo le celebrara los quince, ella quería un vestido de princesa", relató entre lágrimas. La menor estudiaba, tomaba cursos de uñas y maquillaje, y esperaba con ilusión cumplir 15 años.
La madre de la víctima afirmó que no conocía al joven detenido y que se enteró de lo ocurrido porque estaba fuera del país. "Ella se fue escondida, yo estaba fuera del país y yo no tenía conocimiento", dijo. Explicó que el raso trabajaba en el destacamento cercano y que al parecer la vio cuando ella salía en patinete.
Ana Miriam Sánchez, abuela materna de la adolescente, la describió como una hija y conserva sus pertenencias, incluida la corona que usaría en sus 15 años. Soraida Tolentino Díaz, abuela del detenido, aseguró que su nieto nunca había estado en problemas y que desconocía a la menor.



