Análisis del Banco Central revela retos para mantener competitividad en IED
La República Dominicana necesita mejorar la formación de su capital humano, fortalecer sus instituciones y diversificar sus mercados de exportación para seguir siendo competitiva en la atracción de inversión extranjera directa (IED), según un análisis del Banco Central de la República Dominicana (BCRD).
El análisis del BCRD, titulado 'República Dominicana: diversificación, resiliencia cambiaría e inversión extranjera directa en el nuevo entorno arancelario', advierte que la competencia por IED será mayor y los inversionistas serán cada vez más selectivos. Por ello, será necesario continuar fortaleciendo las instituciones, mejorar el capital humano, elevar la productividad, profundizar los encadenamientos entre empresas nacionales y extranjeras, promover la innovación y diversificar los mercados de exportación y las fuentes de inversión.
El documento, firmado por Elisa Vilorio de Painter, señala que las crecientes tensiones geopolíticas y comerciales han redefinido los patrones tradicionales de comercio, inversión y organización de las cadenas globales de suministro. Esto hace que, además de los costos, factores como la estabilidad, la profundidad del mercado cambiario, la fortaleza institucional y la resiliencia ante entornos de alta incertidumbre cobren importancia para atraer IED.
A pesar de ese entorno internacional que ha reducido la inversión extranjera a nivel global, la República Dominicana ha logrado aumentar su capacidad para atraerla gracias a su resiliencia y a su estabilidad social y política. La IED como proporción del PIB pasó de 3.1 % en 2015 a 3.53 % en 2021 y a 3.86 % el año pasado. Además, la capacidad de atraer inversión ha venido acompañada de una mayor diversificación sectorial, con la energía y el turismo liderando los flujos.
La IED recibida durante el primer semestre de 2026 ascendió a 3,276.5 millones de dólares, con un crecimiento de un 7.7 % respecto al mismo período de 2025. El BCRD precisa que los inversionistas no observan únicamente los aranceles, sino también la estabilidad macroeconómica, la disponibilidad de divisas, el acceso a mercados y la capacidad del país para mantener sus condiciones de competitividad. El escenario internacional presenta riesgos importantes para las economías emergentes.



