El caso expone la ruta de lanchas rápidas desde Sabana del Mar y Miches hacia aguas puertorriqueñas
Tres dominicanos enfrentan una acusación formal de nueve cargos en Puerto Rico tras ser detenidos con 300 kilos de cocaína el pasado 15 de mayo. La operación revela el uso de lanchas rápidas que salen desde Sabana del Mar y Miches, puntos clave para el tráfico hacia Estados Unidos.
El pasado 15 de mayo, los dominicanos José Manuel Clase Montilla, Daniel Luis Cuevas y Pedro Emmanuel Carrión Sánchez se dirigían en una lancha sin luces hacia el norte de Puerto Rico con 300 kilogramos de cocaína. Un personal de la Patrulla Fronteriza (CBP) intentó detener la embarcación, pero los ocupantes comenzaron a lanzar fardos al agua. La lancha terminó hundiéndose y los agentes recuperaron cinco fardos que contenían un total de 178 kilogramos de la sustancia.
De acuerdo con la investigación, la estructura se dedica al tráfico con lanchas de alta velocidad que salen desde Sabana del Mar y Miches, en República Dominicana. Este modus operandi coincide con las rutas del narcotráfico que han sido señaladas en la región Este del país, aunque las autoridades no han vinculado este caso con otras provincias.
El pasado 28 de mayo, un gran jurado federal de Puerto Rico emitió una acusación formal de nueve cargos contra los tres hombres por importar cocaína a Estados Unidos desde la República Dominicana. Carrión Sánchez enfrenta un cargo adicional por no detener la embarcación, ya que, siendo la persona a cargo, desobedeció una orden de un agente federal autorizado. Además, los tres acusados enfrentan un cargo de inmigración por entrada ilegal al país.
El fiscal adjunto de los Estados Unidos, Luis A. Valentín, está a cargo del procesamiento del caso. La acusación establece que los acusados deberán entregar a favor de Estados Unidos cualquier propiedad que constituya o derive de ganancias obtenidas directa o indirectamente como resultado de dichos delitos, así como cualquier propiedad utilizada para cometer o facilitar las violaciones. El caso sigue su curso en la justicia federal puertorriqueña.



