Organización advierte que menores con ébola tienen más del doble de riesgo de morir
Save The Children informó este lunes que 19 niños han muerto por ébola y se han registrado 52 casos entre menores en el este de la República Democrática del Congo (RDC) desde el 15 de mayo. La ONG alerta sobre la vulnerabilidad de los niños y pide que sean el centro de la respuesta.
La organización Save The Children informó este lunes de que 19 niños han muerto por ébola y de 52 casos de la enfermedad entre menores en el este de la República Democrática del Congo (RDC) desde la declaración de la epidemia el pasado 15 de mayo. Entre los contagiados, 16 eran bebés y niños pequeños, según un análisis de la ONG basado en datos de los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC de África), la agencia de salud pública de la Unión Africana (UA).
Save The Children afirmó que «los niños de 14 años o menos tienen más del doble de probabilidades de morir tras contraer la enfermedad que los pacientes de entre 15 y 44 años». Explicó que esta situación se debe a que suelen empeorar «rápidamente» al infectarse y requieren de identificación temprana, derivación y cuidados intensivos para mejorar sus posibilidades de supervivencia. Esos riesgos se agravan por condiciones como desnutrición, malaria, anemia, pobreza, desplazamiento, interrupción de los servicios de salud y vacunación o acceso limitado a tratamientos «esenciales» y apoyo nutricional.
El director de Save The Children en la RDC, Greg Ramm, declaró que «existen riesgos reales de que las consecuencias para los niños y las familias vayan mucho más allá de la propia enfermedad. Ya lo hemos visto antes: niños que abandonan la escuela y nunca regresan, y quienes pierden a sus padres o cuidadores se vuelven mucho más vulnerables al matrimonio infantil, el trabajo infantil y la explotación». A ello se suma el largo conflicto en las provincias orientales del país, donde el Ejército combate con grupos rebeldes y las familias «ya lidiaban con el conflicto, el desplazamiento y sistemas de salud extremadamente frágiles» antes del brote.
Ramm recalcó que el miedo y la desinformación pueden acelerar el riesgo de transmisión al disuadir a las familias de buscar atención médica, cooperar con el rastreo de contactos o informar de los síntomas a tiempo. Para el director, los niños deben ser el «centro de la respuesta», lo que implica garantizar la continuidad de los servicios esenciales de salud, nutrición y agua para prevenir un aumento de la mortalidad infantil por los impactos indirectos del ébola. «Proporcionar información precisa y adaptada a los niños en las comunidades no es opcional, es fundamental», añadió. Las autoridades de la RDC confirmaron hasta la fecha 181 muertos y 782 casos de ébola en la provincia de Ituri, fronteriza con Uganda y Sudán del Sur y epicentro de la epidemia, así como en Kivu del Norte y Kivu del Sur. La epidemia se ha propagado a la vecina Uganda, con dos fallecimientos y 19 contagios, incluidos 14 casos considerados importados de la RDC.



