Especialistas advierten que la aplicación efectiva en hospitales públicos y privados es clave
La universalización del tamizaje neonatal en República Dominicana, conocida como 'prueba del talón', es una de las medidas más importantes y humanas que puede asumir el gobierno a través del sistema de salud. La Ley 14-24 establece su obligatoriedad para todos los recién nacidos en territorio dominicano, pero su aplicación efectiva en hospitales de maternidad públicos y privados, incluyendo los centros ubicados en las comunidades más vulnerables, sigue siendo el principal desafío.
La aprobación de la Ley 14-24 representa un avance histórico para el país, porque establece la obligatoriedad del tamizaje neonatal para todos los recién nacidos en territorio dominicano y garantiza el derecho a la detección temprana, el seguimiento y tratamiento oportuno de enfermedades congénitas y metabólicas. Esta ley reconoce que prevenir la discapacidad y reducir la mortalidad infantil mediante un diagnóstico precoz es una responsabilidad del Estado a través del sistema sanitario nacional.
El tamizaje neonatal permite detectar de manera temprana enfermedades metabólicas, endocrinas y genéticas que, si no son identificadas a tiempo, pueden provocar discapacidad intelectual, daños neurológicos irreversibles e incluso la muerte. De ahí la importancia de que cada recién nacido tenga acceso a esta prueba, sin importar el lugar donde nazca.
Recientemente, en el 'II Congreso de MedicalNet 2026′, celebrado en Santo Domingo, el prestigioso pediatra dominicano Dr. Francisco Martínez Cabruja ofreció una disertación sobre la importancia del tamizaje neonatal como herramienta esencial de prevención y equidad en salud. Su exposición destacó que el diagnóstico temprano no solo salva vidas, sino que también reduce el impacto económico, emocional y social que generan las enfermedades raras y metabólicas no detectadas a tiempo.
Durante el coffee break de dicho congreso, el autor de esta nota conversó con el Dr. Cabruja y coincidieron en analizar mecanismos para que las autoridades gubernamentales implementen estrategias para que a cada niño recién nacido se le realice esta prueba, incluso si ve la vida en un establecimiento hospitalario de la frontera. El autor, Dr. Bienvenido Segura, pediatra clínico, gerente de salud y abogado, concluye que invertir en prevención siempre será más humano, más inteligente y menos costoso que enfrentar las consecuencias de un diagnóstico tardío.



