Ministra de Interior y Policía asegura que reforzará controles en zonas de tolerancia
La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, afirmó que no permitirá que se repita el caos de tránsito ocurrido el pasado fin de semana en la avenida Las Américas, cerca del peaje, durante una actividad de musicólogos. La funcionaria explicó que el evento se salió de control por la alta afluencia de público.
Rafal indicó que la zona de tolerancia donde ocurrió el incidente opera desde hace más de cinco años y nunca había presentado problemas. «Ellos ya se han comprometido a que esto no vuelva a ocurrir y nosotros tampoco lo vamos a permitir», declaró la ministra, quien agregó que el Ministerio de Interior y Policía, junto a las alcaldías, el Ministerio de Medio Ambiente y los bomberos, supervisa más de 46 zonas de tolerancia en todo el país.
La funcionaria explicó que los musicólogos tienen permitido operar en esas áreas, pero no pueden perturbar la convivencia ni la paz de los ciudadanos. Señaló que el pasado fin de semana, al percatarse de que había más gente de la que podían recibir, los organizadores decidieron suspender la actividad casi a las 10 de la noche y ordenaron la salida del público para evitar una situación de inseguridad.
Sin embargo, al salir todos al mismo tiempo, se generó un entaponamiento que perjudicó a personas que transitaban por la vía. A eso se sumó una patana dañada un poco más adelante, lo que complicó aún más el tránsito, a pesar de que una de las vías estaba abierta. Raful destacó que los musicólogos han trabajado en todo momento con la Policía Nacional y se han ajustado a los parámetros solicitados por las alcaldías y los bomberos, e incluso ofrecieron excusas públicas.
La ministra recalcó que fue la primera vez que ocurre un incidente de este tipo y que dispondrán de las herramientas para que no vuelva a suceder. «De hecho, la Policía Nacional estaba con ellos y a las 10 de la noche eso ya estaba completamente cerrado», afirmó. Además, dijo que continúan trabajando en el tema de la contaminación sónica en todo el territorio, para que quienes incumplan o no tengan los permisos correspondientes no puedan operar sin supervisión, ya que pone en riesgo a la ciudadanía que acude a estos centros de expendió de bebidas alcohólicas, que generalmente incluyen bocinas por encima de los decibeles que establece la ley.



