
Su testimonio inspira a quienes apoyan el talento emergente en República Dominicana
Freddy Ginebra, gestor cultural, escritor y periodista dominicano y 'duende' de Casa de Teatro, comparte su vida dedicada a los artistas, especialmente a los que inician, en un relato de gratitud y convicción sobre el poder del arte.
Freddy Ginebra, gestor cultural, escritor y periodista dominicano, conocido como el 'duende' de Casa de Teatro, ha dedicado casi toda su vida a los artistas, en especial a aquellos que comienzan. En su testimonio, recuerda cómo desde siempre se enamoró de las personas capaces de mirar el mundo con otros ojos y convertir dolores en canciones y alegrías en colores.
A lo largo de su trayectoria, Ginebra ha sido cómplice y amigo de quienes llegan con ilusiones y talento esperando una oportunidad. 'Me conmueven esos seres que necesitan una oportunidad, una mano tendida, alguien que los mire a los ojos y les diga: Adelante, yo creo en ti', expresa. Reconoce que algunos artistas habrán llegado lejos y otros se habrán quedado en el camino, pero valora haber estado presente para escuchar y respetar sus sueños.
Para Ginebra, Casa de Teatro ha sido un refugio donde las ilusiones encuentran espacio sin necesidad de grandes edificios ni presupuestos extraordinarios. Allí aprendió que los sueños requieren una habitación, unas luces, un escenario y, sobre todo, alguien que crea en ellos. Con los años, se ha convencido de que los artistas son los grandes salvadores del mundo, profetas que nos advierten, nos sacuden y nos consuelan.
Ahora, con gratitud por tantos años y encuentros, Freddy Ginebra afirma que los artistas lo han ayudado a él: le han mantenido joven el alma, curioso el corazón y despierta la capacidad de asombro. Si tuviera que volver a empezar, rodearía de nuevo de artistas, reafirmando su compromiso con el arte y con quienes sueñan.



