Casos documentados desde 2022 muestran que el Estado no siempre sanciona las talas
Las marcas en los troncos de robles en Baní a finales de octubre evidencian talas sin sanción. Desde 2022 se han registrado casos en parques, avenidas y playas, algunos con sometimientos y otros sin consecuencias claras.
Las marcas de herramientas mecánicas en los troncos de los robles de Baní, cortados a finales de octubre, dejaron una pregunta abierta: ¿quién responde cuando el propio Estado corta árboles sin justificación? La Gobernación de Peravia no es un caso aislado; desde 2022 se han documentado talas en parques, avenidas, playas, terrenos protegidos y hasta en el patio de una casa del Distrito Nacional.
En mayo de 2022, el Ministerio de Medio Ambiente sometió a la justicia a José (Richard) Valdez Mora, director municipal de Palmarejo Villa Linda, en Los Alcarrizos, por talar 330 árboles en un área verde protegida de Pantoja, kilómetro 17 de la autopista Duarte. Valdez Mora había solicitado un permiso que le fue denegado, según registros. El entonces ministro Orlando Jorge Mera dijo: “Por alguna razón, él se fue por encima de la ley”. La Procuraduría Especializada para la Defensa del Medio Ambiente se quejó de que ni el ministerio ni el Senpa le notificaron y de que los troncos fueron trasladados sin presencia del Ministerio Público, lo que calificó como “obstrucción”.
En junio de 2024, el exvicepresidente Jaime David Fernández Mirabal difundió un video de árboles podados en el parque Mirador Sur, en el Distrito Nacional, y denunció que la intervención se hizo a petición del propietario de una torre porque supuestamente le tapaban la vista al mar. Medio Ambiente concluyó que hubo una “poda inapropiada” instruida por la administración del parque, bajo responsabilidad de la Alcaldía del Distrito Nacional. La alcaldía investigó internamente, determinó que 17 árboles fueron podados sin supervisión técnica ni autorización del departamento de Foresta Urbana, separó a dos colaboradores y anunció una denuncia ante la Procuraduría Especializada de Medio Ambiente. A la fecha no se conoce públicamente el resultado ni si hubo consecuencias para quien solicitó la poda.
Durante 2025 las talas continuaron entre febrero y agosto en distintos sectores del Distrito Nacional. En febrero aparecieron troncos y ramas de uva de playa y almendros sobre la arena entre Güibia y el muelle de Los Pescadores, en el Malecón de Santo Domingo. Medio Ambiente, a través del Viceministerio de Recursos Costeros y Marinos, confirmó que no otorgó permiso para esa tala e investigaba a los responsables, pero no se publicaron resultados. Entre finales de febrero y marzo, la construcción de obras también afectó árboles. Estos casos muestran que las talas sin sanción no son hechos aislados y que la ciudadanía debe estar atenta y denunciar.



