
Homenaje al cardiólogo salcedense, símbolo de lucha, inspira a Barahona
En el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, la región Sur recuerda al doctor Manuel Tejada Florentino, cuyo sacrificio contra la dictadura de Trujillo resuena en comunidades que aún buscan verdad y justicia.
Cada 30 de agosto, el mundo honra a los desaparecidos por la violencia, y en el Sur de República Dominicana esta fecha adquiere un significado especial. La historia del doctor Manuel Antonio Tejada Florentino, hijo de Salcedo, es un recordatorio de que la lucha por la dignidad no conoce fronteras geográficas y llega con fuerza a Barahona y sus municipios.
Tejada Florentino, cardiólogo excepcional y visionario de la institucionalidad, fue desaparecido en enero de 1960 y torturado en La Cuarenta, un episodio que marcó el fin de la dictadura trujillista. Para las comunidades del Sur, su ejemplo de coherencia ante el miedo es un llamado a defender los derechos humanos, especialmente en zonas donde el acceso a la justicia ha sido históricamente limitado.
El legado del médico salcedense no solo radica en su martirio, sino en su vida íntegra. En una época de silencio, eligió la integridad, un mensaje que hoy inspira a líderes comunitarios y jóvenes del Sur que trabajan por la transparencia y el bienestar colectivo, desde la seguridad ciudadana hasta el desarrollo turístico sostenible.
La próxima puesta en circulación del libro 'Tejada Florentino, Médico, Humanista y Mártir', del investigador Luis A. Jiménez, ofrecerá una oportunidad para profundizar en su pensamiento. Su defensa de los pobres y su ideario sobre la institucionalidad son valores que resuenan en las luchas cotidianas de Barahona y toda la región Sur.
A 66 años de su desaparición, su vida extraordinaria sigue siendo un faro. Prohibido olvidar: su memoria nos llama a construir una sociedad más justa, donde el sacrificio de héroes como Tejada Florentino no sea en vano.



