
El 68.2 % de nacimientos son por cesárea; en privados llega al 89 %, un desafío para la salud materna en la región Sur.
La Encuesta Enhogar-MICS 2025 revela que el 68.2 % de los nacimientos en República Dominicana se realizan por cesárea, una cifra muy superior a la regional. Para Barahona y el Sur, donde el acceso a servicios de salud es limitado, esta tendencia plantea riesgos y retos en la calidad de la atención materna.
La Oficina Nacional de Estadística (ONE) y Unicef presentaron la Enhogar-MICS 2025, que muestra que el 68.2 % de los nacimientos en el país son por cesárea, frente al 31.8 % de partos vaginales. En el sector privado, la tasa asciende al 89 %, mientras que en los centros públicos es de 52.8 %. Estos datos superan en 25 puntos el promedio de América Latina y el Caribe (42.8 %) y triplican el promedio mundial (21.1 %).
Para las comunidades del Sur, esta realidad implica una doble preocupación: por un lado, el acceso a servicios de salud de calidad sigue siendo desigual, y por otro, el alto uso de cesáreas puede generar complicaciones en madres y recién nacidos, como infecciones, hemorragias y dificultades respiratorias. Las mujeres de menores ingresos, que suelen depender de centros públicos, enfrentan además brechas en la atención posnatal: solo el 84.7 % recibe chequeo en los dos días posteriores al parto, frente al 97 % en el quintil más rico.
Unicef recordó que la cesárea es necesaria cuando hay razones clínicas, pero advirtió que es una cirugía mayor con riesgos. La representante adjunta de Unicef, Anyoli Sanabria, señaló que 'República Dominicana ha demostrado que es posible ampliar el acceso a la atención prenatal. Ahora, el reto es asegurar que cada embarazo y cada parto reciban una atención de calidad, respetuosa de los derechos de las mujeres y basada en la mejor evidencia científica'.
La enhogar-MICS 2025 también destaca avances: el 97.6 % de las mujeres de 15 a 49 años recibió atención prenatal de personal calificado, y más del 96 % tuvo pruebas de sangre, presión arterial y orina. Sin embargo, persisten desigualdades socioeconómicas en la atención posnatal. Unicef insta a usar herramientas como la Clasificación de Robson para identificar las causas de las cesáreas y mejorar los protocolos en hospitales de la región Sur.



