
Trabajadores y patronos del Sur ven riesgo en la reforma que reintroduce el Congreso.
Sindicatos y empresarios de la región Sur coinciden en rechazar el proyecto de reforma del Código Laboral reintroducido en el Congreso, que amenaza la cesantía laboral, un pilar para la estabilidad de las familias y las economías locales de Barahona y comunidades aledañas.
Las centrales sindicales solicitaron al Congreso que dejara engavetado el proyecto de reforma del Código Laboral, porque creen que esa es la única garantía de sobrevivencia del régimen de cesantía laboral, misma razón que en su oportunidad expuso el sector patronal para que no se convirtiera en ley con esa figura inserta. En Barahona, donde el turismo y la agricultura emplean a cientos de trabajadores, la cesantía es vista como un bálsamo frente a la inestabilidad.
Pese a las objeciones de trabajadores y patronos, la Cámara de Diputados anunció la reintroducción de la pieza en la presente legislatura, con lo que se escenifica un caso único en América Latina: sindicatos y gremios patronales coinciden por razones diferentes en malograr el advenimiento de un nuevo Código Laboral. Para el Sur, esta alianza inédita podría frenar una reforma que impactaría directamente los empleos hoteleros y de las zonas francas.
En términos político y sociológico, ese extraño escenario refleja una crasa debilidad ideológica de un movimiento sindical enfermo de burocracia que ha extraviado la definición aquella de 'obreros en sí o para sí', y del sector patronal que olvidó que el crecimiento del capital no sería posible sin la fuerza laboral. En la región Sur, las luchas históricas de los trabajadores del azúcar y el café recuerdan la importancia de proteger los derechos conquistados.
La Cuarta Revolución Industrial, que signa al mundo de hoy, parece borrar la condición de enemigos de clase irreconciliables que el canon del marxismo-leninismo endilgaba a la relación entre capital y mano de obra, porque en la era de la tecnología ha resurgido un adversario común que es la oligarquía. En Barahona, la llegada de nuevas tecnologías a sectores como la minería y el turismo exige un diálogo renovado entre trabajadores y empresarios.
Ante la actual coyuntura económica y geopolítica se requiere una unidad táctica o estratégica entre el capital intensivo y la mano de obra en todas sus vertientes como forma de impedir o desalentar la expansión de un modelo oligárquico que ejerce monopolio u oligopolio y otras prácticas desleales sobre el mercado. La prevalencia de la cesantía laboral es una aspiración esencial de los trabajadores, pero puede ser también punto de arranque de un tipo de vínculo que conlleve a avenencia a largo plazo entre el movimiento sindical y el empresariado para impulsar un modelo político que promueva dignificación del trabajo y democratización del mercado.



