La volatilidad del crudo y la decisión de la Fed impactan precios futuros de combustibles
El petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró este miércoles con una bajada del 3.2%, hasta 102.43 dólares el barril, en medio de tensiones geopolíticas en Oriente Medio. La Reserva Federal de EE. UU. subió los tipos de interés un cuarto de punto, lo que podría aliviar la presión sobre los precios del crudo.
El crudo estadounidense se disparó en la víspera a su mayor precio en unos cuatro meses y hoy perdió casi todo lo ganado, pero se mantuvo por encima de los cien dólares por la perspectiva de una oferta restringida. Los contratos de futuros del WTI para octubre recortaron 3.4 dólares respecto al cierre previo.
Los rebeldes hutías del Yemen, aliados de Irán, reivindicaron este miércoles ataques contra instalaciones de la empresa petrolera Aramco y la base aérea de Khamis Mushait en Arabia Saudí. Advirtieron que seguirán atacando hasta que Riad detenga sus operaciones y levante el bloqueo naval y aéreo en el Yemen, país en el que interviene militarmente desde 2015 al frente de una coalición.
Sigue en el punto de mira el cierre de un importante oleoducto saudí que sufrió varios ataques con drones procedentes de Irak la semana pasada. El oleoducto Este-Oeste, situado en las regiones de Riad y Medina, transporta unos siete millones de barriles de crudo diarios y es la principal ruta de suministro a los mercados globales en el actual contexto de tensiones en el estrecho de Ormuz.
El secretario de Energía de EE. UU., Chris Wright, dijo hoy en CNBC que Riad ha "actuado rápidamente" para exportar más petróleo a través de Ormuz con ayuda de EE. UU. mientras el oleoducto permanece cerrado, y aseguró que la interrupción es "temporal". En el plano doméstico, la Reserva Federal ordenó una subida de los tipos de interés de un cuarto de punto y sugirió que habrá otra subida este año ante la persistente inflación. Esta tarde, el Gobierno de EE. UU. publicará los datos semanales de sus reservas comerciales de crudo, pero el Instituto Americano de Petróleo proyectó un aumento de unos siete millones de barriles mientras la producción se mantiene en récord.



