Conferencista y coach explica cómo evitar que el dinero se acabe antes del próximo cobro
Si antes de recibir la próxima paga tienes que restringirte, quizá el dinero no te está alcanzando. El conferencista, consultor, coach y escritor Diego Sosa advierte que la solución no es ganar más, sino gastar mejor.
Diego Sosa, conferencista, consultor, coach y escritor con 20 libros publicados, plantea que el problema no es ganar más dinero, sino aprender a gastarlo mejor. Señala que muchas personas, empleados o independientes, enfrentan una constante: el dinero no les alcanza hasta el nuevo cobro, sin importar el monto del ingreso. Incluso cuando reciben un gran pago, como un bono, tampoco les rinde.
Sosa explica que esto ocurre por la 'inflación de estatus social': las personas piensan que ganando más tendrán holgura, pero no miran atrás para ver cómo era cuando ganaban menos. Quizá ahora tienen más presión. La solución, dice, es no gastar de acuerdo a lo que hay en la cuenta. Hay que hacer un cambio en el cerebro, y aunque es muy difícil, es demasiado útil para no intentarlo.
El experto recomienda que, luego del próximo cobro, no se debe uno antojan solo porque tiene dinero, ni aceptar invitaciones a salidas por el disponible en la cuenta o en la tarjeta de crédito. La trampa de la inflación de estatus social es usar dinero en cosas no presupuestadas. Cuando no hay disponible, simplemente no se sale; nadie nos mira mal ni sentimos remordimiento. No somos menos, es solo que no tenemos para todas las salidas.
Sosa advierte que no gastar todo no es ser tacaño; tacaño es quien no malgasta, no quien guarda una parte para construir un mejor futuro inmediato. El gran problema es que la vida no es solo ese instante, sino que hay un más adelante. Posiblemente la próxima semana tengamos que dejar de hacer algo importante por no tener dinero, como comprar una medicina, o endeudarnos para ir al médico o reparar el refrigerador. Incluso una joven pareja que tiene diez años trabajando y decide casarse y salir de la casa de sus padres, apenas les da para reunir los depósitos del alquiler, cuando pudieran tener suficiente para el inicial de una vivienda propia y los muebles. Pero gastaron en salidas, ropas, viajes y pedidos de comida a casa todo lo que hoy les hace falta para una mejor vida. Un poco menos de todo eso era la solución. Ahorrar no es ser tacaño, es construir futuro. Decidir hacerlo es el único paso que nos lleva al camino deseado.



