Impacto global del clima extremo y lecciones para la agricultura dominicana
Austria vive sus peores 12 meses de sequía desde 1850, con pérdidas agrícolas de 1,000 millones de euros y récords de calor. El fenómeno, aunque lejano, ofrece señales sobre los desafíos climáticos que también afectan a la República Dominicana.
El instituto público de meteorología GeoSphere Austria informó este lunes que los últimos doce meses han sido los más secos desde que comenzaron los registros en 1850. El investigador Klaus Haslinger señaló en un comunicado que «los últimos doce meses pasarán a la historia como los más secos desde el inicio de las mediciones en 1850». La sequía afecta especialmente al este del país y coincide con dos olas de calor que han batido récords históricos.
Según GeoSphere Austria, desde 1767 solo se habían registrado siete jornadas con temperaturas superiores a los 40 grados: una en 2013 y seis durante este verano. La temperatura más alta registrada en Austria es de 41,2 grados, medida el pasado 5 de agosto en Bad Deutsch Altenburg, en el Estado federado de Baja Austria. Haslinger explicó que «las precipitaciones son solo uno de los factores que determinan el balance hídrico, el segundo es la evaporación», y añadió que «cuanto más cálida es la atmósfera, mayor es su capacidad para extraer humedad del suelo».
Entre el 1 de enero y el 12 de agosto de este año, más del 70 % de la superficie del país registró más días secos que en cualquiera de los 65 años anteriores. En los Estados federados de Viena, Baja Austria y Burgenland, los más afectados, se registraron entre febrero y el 9 de agosto apenas 210 milímetros de lluvia, frente a los 405 milímetros de media para ese periodo. Los anteriores mínimos, registrados en 2003 y 2015, fueron de 265 y 275 milímetros, respectivamente.
Las previsiones no apuntan a una pronta mejora. Haslinger advirtió de que incluso unas precipitaciones normales hasta finales de año no permitirían compensar la sequía sufrida hasta ahora. Desde este lunes y durante toda la semana se esperan ciertas lluvias en la parte oriental de Austria, incluida Viena, y los pronósticos a largo plazo apuntan a mayores precipitaciones a partir de octubre. La agricultura austríaca acumula ya unos 1,000 millones de euros en pérdidas debido a la sequía, que afecta a todos los cultivos, incluyendo pastos, maíz, patatas, remolacha azucarera, calabazas, soja y cereales. La generación de energía hidroeléctrica también se ha visto afectada por la bajada del caudal del río Danubio.



