Escritor y filósofo recibe Doctorado Honoris Causa de Unapec y llama a preservar el pensamiento crítico
El escritor, poeta, ensayista y filósofo José Mármol advirtió sobre los riesgos de delegar en los algoritmos facultades humanas esenciales como pensar, crear y decidir, al recibir el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad APEC (Unapec). La ceremonia se realizó en Santo Domingo el 29 de septiembre de 2026.
Durante su discurso de investidura, Mármol planteó la necesidad de encontrar un equilibrio frente al desarrollo tecnológico, evitando tanto la tecnofobia como lo que denominó “tecnolatría”. Alertó sobre el riesgo de una sociedad que renuncie progresivamente al ejercicio autónomo del pensamiento al entregar a los algoritmos capacidades que forman parte de la experiencia humana.
El intelectual también puso el foco en la educación y sostuvo que el país enfrenta un reto impostergable en materia de calidad educativa. Al invocar el pensamiento pedagógico de Eugenio María de Hostos, defendió una formación orientada a crear ciudadanos críticos, éticos y capaces de pensar por sí mismos. Cuestionó que el aumento de la inversión educativa hasta alcanzar el 4 % del Producto Interno Bruto (PIB) no se haya traducido, a su juicio, en una transformación proporcional de los aprendizajes y de la comprensión lectora.
Asimismo, sostuvo que la incorporación de tecnología en las aulas debe responder a propósitos pedagógicos y no convertirse en un fin en sí misma. Para el intelectual, la educación constituye una pieza fundamental para la preservación de la democracia, al considerar que una ciudadanía con capacidad crítica resulta indispensable para la vida democrática.
En el tercer eje de su discurso, Mármol reivindicó la palabra, la literatura y la poesía como formas de resistencia frente a la banalidad, el olvido y la hiperconexión propia de la época contemporánea. Desde su experiencia como escritor, sostuvo que la lengua materna y la creación literaria forman parte del sustrato identitario que permite preservar aquello que define al ser humano. Para Mármol, escribir representa también un ejercicio de pensamiento y una manera de enfrentar el vacío de una época marcada por la velocidad y la sobreexposición tecnológica. Concluyó reivindicando el poder de la literatura y de la poesía para mantener activo el pensamiento y defender la dimensión humana frente a los cambios que impone la tecnología.



