Conozca la historia del monumento que cambió de nombre tras la dictadura
El Monumento a los Héroes de la Restauración, antes Monumento a la Paz de Trujillo, es un símbolo de la transformación dominicana. Su historia, desde la primera piedra en 1944 hasta su renombramiento en 1961, es un recordatorio de cómo la sociedad puede resignificar su patrimonio.
La primera piedra del monumento se colocó el 30 de abril de 1944, durante el centenario de la Independencia Nacional. El arquitecto Henry Gazón Bona diseñó una torre neoclásica de unos 70 metros sobre el valle del Cibao, supervisada por el ingeniero Mauricio Álvarez Perelló y el constructor Julio César Menicucci Rodríguez. Se usó mármol de Samaná y concreto reforzado, y su escalera de 365 peldaños representaba, según la propaganda oficial, cada día del año bajo el 'cuidado' del gobernante.
La obra se inauguró el 30 de septiembre de 1953 como Monumento a la Paz de Trujillo. En su interior, el pintor español exiliado José Vela Zanetti realizó 18 murales entre 1952 y 1953. Una de esas obras, donde un hombre rompe cadenas, desagradó tanto a Trujillo que, según la tradición, casi no asistió a la inauguración.
Tras la caída del régimen el 30 de mayo de 1961, surgió el debate sobre qué hacer con las obras que glorificaban al dictador. La Ley 5724, aprobada por el Congreso Nacional el 7 de noviembre de 1961, rebautizó el monumento como Monumento a los Héroes de la Restauración. La estatua ecuestre de Trujillo fue retirada y el lugar pasó a consagrar la memoria de la Guerra de la Restauración de 1863–1865.
El monumento honra a figuras como Gregorio Luperón, Gaspar Polanco y Benito Monción, y a cientos de hombres y mujeres sin nombre. Los murales de Vela Zanetti, conservados y restaurados —el Ministerio de Cultura inició trabajos sobre ocho de ellos en 2024—, dejaron de ser decoración para convertirse en patrimonio de todos.



