Protestas exigen carreteras, agua potable y electricidad en Hermanas Mirabal y Duarte
El municipio de Salcedo inició este martes una huelga de 48 horas, mientras San Francisco de Macorís cumple su segundo día de paro, con paralización de clases y reducción del comercio. Las protestas buscan presionar a las autoridades para que atiendan el deterioro de carreteras, falta de agua potable y deficiencias eléctricas.
Organizaciones populares de Salcedo, provincia Hermanas Mirabal, convocaron una huelga de 48 horas que comenzó a las 6:00 de la mañana de este martes y concluirá el jueves a la misma hora. La convocatoria es impulsada por el Movimiento 24 de Abril, el Movimiento Unidos de la Parte Alta, la Masa San Antonio y la Coalición de Salcedo. Rafael Ramos, representante del Movimiento Unidos de la Parte Alta, explicó que la protesta reclama soluciones para distintas comunidades de la provincia y cuestionó la militarización como respuesta a las manifestaciones.
Entre las reivindicaciones en Salcedo figuran la terminación de la carretera de Palmarito, cuyos trabajos presentan retrasos atribuidos en parte a dificultades con pagos a empresas contratistas; avances en la carretera turística Salcedo-Monte Llano-Río Partido y en la vía Tenares-Blanco Arriba-Gaspar Hernández; la construcción de aceras y contenes en el callejón de Fran Chicharrón; y la conclusión del alcantarillado sanitario.
En San Francisco de Macorís y otras localidades de la provincia Duarte, el paro cumple este martes su segundo día. Las actividades educativas permanecen paralizadas en centros públicos y privados, se reporta una reducción significativa de las operaciones comerciales y la paralización del transporte público. José Mercado, vocero de las organizaciones convocantes, valoró la participación de las organizaciones sociales y de distintos sectores de la población.
Las demandas en San Francisco de Macorís incluyen suministro de agua potable, reparación y pavimentación de calles, construcción de aceras y contenes, puesta en marcha de un proyecto de asentamiento agrario, reducción de la tarifa eléctrica y cese de los apagones. Las protestas reflejan un malestar común por la falta de respuestas a necesidades básicas que afectan la vida cotidiana de las comunidades.



