
El caso sigue impune y revela el valor de la memoria histórica para los dominicanos
Gladys Gutiérrez de Segarra increpó al coronel José Demetrio Almonte Máyer en la fortaleza Beller, Dajabón, en septiembre de 1969, durante la investigación de la desaparición de su esposo, el dirigente Henry Segarra Santos, ocurrida el 25 de julio de ese año y aún sin resolver.
La escena ocurrió cuando Gladys Gutiérrez de Segarra, esposa del dirigente del Movimiento Popular Dominicano (MPD) Henry Segarra Santos, salía de la fortaleza Beller, en Dajabón, junto al entonces procurador general de la República, Carlos Rafael Goico Morales, quien investigaba la desaparición del activista. Al ver al militar, Gutiérrez gritó: “Coronel, asesino, asesino”, según el relato de un periodista de que presenció los hechos.
Segarra Santos, de 25 años, desapareció el 25 de julio de 1969. La versión más difundida indica que fue detenido por militares en Dajabón por sus actividades revolucionarias, que incluían contactos con campesinos para concienciarnos sobre la reforma agraria. Se dijo que fue recluido en la fortaleza Beller, donde su esposa atestiguó que él escribió en una pared: “Gladys, muero sin ser libre. La lucha es sacrificio”.
La investigación fue ordenada por el presidente Joaquín Balaguer tras la presión pública y las denuncias sobre el secuestro. La comitiva que encabezó Goico Morales, junto al juez de instrucción de Dajabón, Aníbal Vásquez, y periodistas, recorrió varias celdas del recinto militar. El caso continúa impune 57 años después.
El periodista que cubrió la desaparición desde Santiago recordó que el 2 de agosto de 1969, Moisés Blanco Genao, dirigente del MPD, llegó agitado a la redacción de para informar que su compañero había desaparecido siete días antes. Esa fue la primera nota publicada sobre el hecho. Hoy, a 57 años, la sociedad dominicana sigue esperando respuestas.


