Rosa María Méndez Reyes pide organización vecinal y respaldo de Abinader para evitar más víctimas
Rosa María Méndez Reyes, residente del sector Mendoza, llamó a las madres de la comunidad a unirse para exigir el cese de muertes durante operativos policiales, tras la muerte de los mellizos Randy Omar y Omar Randy Borges Jiménez, de 16 años, el miércoles 21 de octubre en Santo Domingo Este.
Méndez Reyes, quien aclaró no tener parentesco con la familia de los adolescentes, relató que la mañana del operativo llevaba a sus hijos a la escuela cuando los agentes le ordenaron retirarse de la calle y tuvo que tomar otra vía. 'La verdad hay que decirla: están matando a los jóvenes, no les están dando oportunidades de nada', expresó.
Reconoció que los jóvenes del barrio 'no son perfectos', pero sostuvo que no merecen morir de esa manera y que deben tener oportunidades para reinsertarse. 'Los policías son para defendernos, no para destruirnos', afirmó, al tiempo que pidió la intervención del presidente Luis Abinader y llamó a las madres del sector a reunirse y organizarse.
Gleny Jiménez, abuela paterna de los mellizos, afirmó que los residentes no se sienten protegidos y que los jóvenes viven con miedo porque los agentes 'pueden estar ahí en cualquier momento'. 'Así como yo estoy destrozada, mi familia entera está destrozada. Hay muchas madres destrozadas', dijo.
El Comité Dominicano de los Derechos Humanos (CDDH) exigió al Ministerio Público investigar de manera exhaustiva las muertes. Diógenes Ozuna, representante del organismo en el distrito municipal de San Luis, cuestionó la versión policial de un enfrentamiento a tiros y afirmó que, según informaciones recibidas, los menores se encontraban acostados cuando los agentes rodearon la vivienda.
