Un documento pontificio bajo la lupa de las máquinas
El papa León XIV ha consagrado su primera encíclica al fenómeno de la inteligencia artificial, un texto titulado «Magnifica Humanitas» que examina tanto los beneficios potenciales como los peligros que encierra esta revolución tecnológica, entre ellos la concentración de poder en los algoritmos y el riesgo de deshumanización.
De forma análoga a como León XIII abordó la cuestión social surgida de la Revolución Industrial en su emblemática encíclica «Rerum Novarum» (1891), su sucesor contemporáneo ha puesto el foco en la era digital y sus implicaciones éticas para la humanidad.
Claude: «Brújula moral oportuna y ambiciosa»
El asistente Claude, desarrollado por la firma estadounidense Anthropic —que estuvo presente en la presentación oficial del documento—, calificó la encíclica como «oportuna y ambiciosa» porque sitúa la custodia de la persona en el centro del debate y enfatiza que la tecnología debe servir al ser humano y no al revés.
Este chatbot, que se autodefine como carente de intereses particulares, aprecia en «Magnifica Humanitas» una suerte de brújula moral, aunque señala como limitación la ausencia de propuestas concretas para implementar políticas en sistemas reales.
ChatGPT y Gemini: entre la cautela y el elogio
Por su parte, ChatGPT, de OpenAI, aclaró que carece de «creencias personales ni fe religiosa», pero valoró el texto pontificio como «un intento serio de responder éticamente al presente», si bien lo considera limitado por «un tono demasiado general».
Gemini, el asistente de Google, destacó que «Magnifica Humanitas» no adopta una postura tecnofóbica sino que plantea un enfoque propositivo. Otras inteligencias artificiales consultadas coincidieron en subrayar la relevancia del llamado papal a establecer marcos regulatorios globales que impidan la concentración del poder algorítmico y garanticen que el desarrollo de la IA respete la dignidad humana.



