El nativo de Baní, orgullo de la región Sur, superó un arranque de 55 juegos sin jonrones y ahora es colíder de la Liga Nacional en ese renglón, un impulso que motiva a las comunidades sureñas que siguen su carrera.
Para los amantes del béisbol en Barahona y toda la región Sur, el nombre de Fernando Tatis Jr. es sinónimo de orgullo y esperanza. El pelotero, oriundo de Baní, pasó trabajo al inicio de la temporada con los Padres de San Diego, pero desde el 25 de julio, fecha en que los dominicanos conmemoran el ajusticiamiento de Trujillo, encontró su primer cuadrangular del año y no ha mirado atrás.
Ese primer vuelacercas llegó en Washington, tras 55 partidos y 238 apariciones al plato, un momento catártico que lo sacó de un slump en el que su desempeño era de nivel reemplazo, según métricas avanzadas. Para los fanáticos del Sur, que ven en él a un referente de la zona, su recuperación es un aliciente en una región donde el béisbol es pasión y tradición.
Desde entonces, Tatis Jr. ha mostrado una versión renovada: su postura más abierta le ha permitido conocer mejor su mecánica, y ahora batea para .268/.345/.307 con un OPS de .814, cifras que lo colocan en el umbral de las estrellas. Además, es colíder de la Liga Nacional con 12 jonrones desde el 25 de julio, junto al cubano de los Cachorros, y su defensa sigue siendo premium, ahora como utility entre jardines y segunda base.
Este renacer ha impactado a los Padres, que pasaron de estar segundos en el Oeste con marca de 39-35 a pelear por un comodín. Para las comunidades del Sur, donde se sigue cada juego con devoción, el desempeño de Tatis Jr. es motivo de celebración y un recordatorio de que el talento de la región brilla en las Grandes Ligas.
El propio Tatis Jr. lo resumió: 'Estaba pasando trabajo en el plato, pero con la mecánica correcta y el enfoque correcto en el momento justo, todo cambió'. Su mensaje resuena en Barahona, donde los jóvenes sueñan con seguir sus pasos.