Votantes decidirán en noviembre si mantienen primarias abiertas y voto por preferencia
Los votantes de Alaska volverán a las urnas en noviembre para decidir si mantienen su sistema electoral de primarias abiertas y voto por orden de preferencia, una fórmula bajo escrutinio tras las recientes primarias. La medida, conocida como Medida 2, propone eliminar ambos mecanismos y regresar a un modelo partidario tradicional.
El sistema electoral de Alaska, implementado en 2022 tras ser aprobado por los votantes, combina primarias abiertas con elecciones generales mediante voto por orden de preferencia. En este modelo, candidatos de cualquier partido compiten en una misma primaria y los cuatro más votados avanzan a las elecciones generales, donde los electores pueden ordenar a los candidatos según su preferencia. De acuerdo con Associated Press, si ninguno obtiene más del 50 % de los votos de primera opción, el candidato con menos votos es eliminado y sus sufragios se redistribuyen según la siguiente preferencia indicada.
La primaria de agosto dejó una situación poco habitual: varios candidatos que habían avanzado a las elecciones generales posteriormente abandonaron sus campañas. Las retiradas provocaron cambios en algunas boletas y generaron críticas de votantes que consideraban que sus opciones se habían reducido después de la primaria. Algunos de los cuestionamientos se dirigieron al propio sistema electoral.
Un intento de derogarlo fue rechazado por un estrecho margen en 2024, y este año los electores tendrán nuevamente la oportunidad de pronunciarse sobre su continuidad. La Medida 2, que aparecerá en la boleta de noviembre, propone eliminar tanto las primarias abiertas como el voto por orden de preferencia en las elecciones generales. También contempla cambios en las normas de divulgación de financiamiento de campañas aprobadas en 2020. Si la propuesta es aprobada, Alaska regresaría a un sistema de primarias partidarias y a elecciones generales en las que los votantes escogerían un solo candidato, informó AP.
La Corte Suprema de Alaska confirmó en agosto que el lenguaje utilizado para presentar la medida en la boleta era, en términos generales, claro e imparcial, aunque ordenó agregar una explicación sobre un cambio adicional: si se elimina el sistema actual, los candidatos a gobernador y vicegobernador competirían por separado. Uno de los casos que generó mayor atención ocurrió en la contienda por la gobernación. El demócrata Tom Begich, quien terminó segundo en las primarias, abandonó la carrera y respaldó a Jonathan Kreiss-Tomkins, que había obtenido el primer lugar. La campaña de Begich explicó que mantenerse en la contienda habría requerido una cantidad considerable de recursos y que, según sus propios análisis, concentrar el respaldo demócrata en un candidato era la mejor estrategia para las elecciones de noviembre. Begich reconoció que su decisión decepcionó a algunos de sus seguidores. "¿Me siento bien con la decisión? Por supuesto que no. ¿Cómo podría?", dijo. "¿Pero es la decisión correcta? Sin duda." Situaciones similares ocurrieron en otras contiendas. En la carrera por el único escaño de Alaska en la Cámara de Representantes, varias retiradas posteriores a las primarias provocaron que candidatos que habían quedado más abajo en la votación terminaran ocupando lugares en la boleta de noviembre. El sistema ha generado críticas especialmente entre sectores republicanos, que sostienen que el modelo puede beneficiar a candidatos demócratas o moderados en un estado de tendencia conservadora.



