Autoridades ordenan limpieza de 10 torres, incluida una del Yankee Stadium, por riesgo de Legionella
Una persona ha muerto y ocho han enfermado por la bacteria Legionella en el sur de El Bronx, en los vecindarios de Melrose y Morrisania, códigos postales 10451 y 10456, según el Departamento de Salud de NYC. La enfermedad no es contagiosa y se trata con antibióticos si se detecta a tiempo.
El comisionado de Salud de NYC, Alister Martin, afirmó que estar dentro de un edificio con una torre que dio positivo no expone a las personas al agua de la torre. La bacteria se origina por la exposición a agua contaminada que puede inhalarse en pequeñas gotas o vapor.
Las autoridades ordenaron la limpieza y desinfección de todas las torres que dieron positivo por Legionella antes de este lunes 14. Las 10 torres afectadas están en el 234 East de la calle 149; el 1 East de la calle 161 (Yankee Stadium); 470 East de la calle 161; 1265 de la Avenida Franklin; 567 de la Avenida Melrose; 3339 de la Avenida Park; 1160 de la Avenida Teller; 890 de la Avenida Washington; 1085 de la Avenida Washington; y el 820 Concourse Village West.
Se pide a quienes hayan vivido, trabajado o visitado el área desde finales de agosto que busquen atención médica si presentan síntomas similares a la gripe o neumonía, como fiebre, tos, dolores musculares o dificultad para respirar.
En otra información de salud, se detectó un nuevo virus en garrapatas introducidas en Estados Unidos. Investigadores vinculan el hallazgo a la garrapata asiática de cuernos largos, descubierta por primera vez en el país en 2017. Desde entonces se ha expandido a más de 24 estados, desde Nueva York y Massachusetts hasta Carolina del Sur, Oklahoma y Misuri. Las hembras pueden poner huevos sin aparearse, lo que facilita su rápida propagación. Un especialista de Penn State Extension señaló que casi todas las garrapatas asiáticas halladas en Estados Unidos han sido hembras y se reproducen sin aparearse. Esta especie puede transmitir patógenos tanto a animales como a humanos, explicó el doctor Douglas Norris de la Universidad Johns Hopkins.



